Las mujeres nos encanta comprar ropa interior, sobretodo si queremos seducir a nuestra pareja. Sin embargo, descuidamos algunos detalles al momento de comprarlos. He aqui estos consejos que no debes olvidar por nada del mundo.
Es la pieza indispensable de toda dama. El símbolo de la feminidad. La mayoría de las mujeres optamos por llevar, el primer brasier que observamos en la tienda.
¡OJO! Tenga presente que debido al sin números de marcas que se encuentran en el mercado, no siempre entallan todas correctamente.
La vista muchas veces nos engaña. Nos dejamos llevar por la talla y compramos sin medirlo ¡Grave error!
Clave número uno, siempre que vamos a comprar esta pieza, es importante medirlo antes de llevarlo.
Después de medírselo, observe que el mismo acentúe sus atributos.
Clave dos, evite los ajustados o tallas pequeñas. Procura dejar respirar su pecho.
Un brasier de aumento te ayuda a subir tu autoestima, pero no abuse, pues le harán lucir exagerada y hasta vulgar.
Si conoce el número y la copa exacta de tu brasier, elige medirte este primero. Si no te sientes cómoda, escoge un talla más grande.
Es decir, si normalmente utiliza 34C y siente que no le queda, escoja un 34D.
Clave tres, percátese de algo muy importante, la parte posterior. Ésta debe colocarse justo en el medio de la espalda. Procure no llevarlo muy arriba, luce desagradable.
Que los senos se encuentren en su sitio, es lo esencial. Usted debe reconocer si le queda o no de acuerdo a su propia comodidad y no porque lo dice la vendedora.
Esta prenda femenina es de más fácil adquisición que el brasier. Cuando haya escogido uno de su agrado, observe si está sucio o manchado.
Note si estira, si no entonces corre en tamaños pequeños. Si sus pompis son grandes, lleve una talla más de la que usa. Si estira, puede optar por su misma talla.
En algunas ocasiones terminan por descoserse en la primera lavada, para ello, fíjese bien en las costuras.
Para evitar infecciones y malestares, lave su prenda femenina antes de utilizarla.
Compare precios, conveniencias y estilos. En su mayoría, un panty o un brasier económico resulta costoso con el tiempo, pero también, uno muy caro e incómodo termina guardado en una gaveta.
Es conveniente evitar los baños muy largos y con agua demasiado caliente, la sauna y los baños de vapor: la temperatura del agua nunca debe superar los 30-33°.
El agua demasiado caliente provoca una vasodilatación excesiva de los vasos sanguíneos y esto hace aumentar notablemente el trabajo del corazón, que ya realiza un pleno esfuerzo a causa del feto que está creciendo.
El baño o la ducha con agua templada, en cambio, son muy beneficiosos tanto física como psicológicamente, y tienen que ser una costumbre cotidiana. Sirven para hidratar los estratos superficiales de la piel, para nutrirla, para ayudar a mantenerla elástica, para limpiarla, y también para dar una sensación de bienestar.
Baño y ducha representan una excelente estrategia cosmético - funcional.
Por lo que respecta a la higiene íntima, hay que practicarla dos o tres veces al día, utilizando si es posible agua corriente y un simple jabón. Hay que evitar, si el médico no los prescribe, los jabones medicinales.
Siempre hay que respetar la acidez de las mucosas del perineo.
Las irrigaciones vaginales están contraindicadas, incluso si se tiene una abundante leucorrea (pérdidas blanquecinas), ya que los aplicadores pueden provocar molestias en el cuello del útero y, en consecuencia, a la bolsa amniótica.
La ropa interior es muy delicada, ya que sus tejidos, costuras y elásticos deben permanecer intactos porque están en contacto directo con la piel; entonces para que conserve siempre bien el estado de sus prendas, le recomendamos lavarlas a mano con jabón neutro y en agua tibia (30º Centígrados).
Es muy importante que distribuya muy bien el jabón con el objetivo de evitar las manchas en la ropa.
Pero si no puede o no tiene tiempo para lavar a mano su ropa interior, existen algunas bolsitas especiales para cuidar mejor sus prendas delicadas y, de esa manera, evitar que éstas se enganchen en el motor o en las fajas de la lavadora, por ello le recomendamos colocarlas dentro de una funda de almohada o similar.
Y no se preocupe de que puedan quedar mal lavadas porque el detergente igual penetra a través de las fibras, dejando su ropa limpia y bien cuidada. Claro que estos prácticos consejos deben ir acompañados siempre y cuando tengas mucho cuidado con la temperatura del agua.
Sexy y cómodo
Observemos cuidadosamente cuando vamos a comprar lencería. No es comprar por comprar, sino comprar para su beneficio.