"Las aventuras del niño tiburón y la niña de fuego" se basan en los sueños de Max, un pequeño que se ha perdido en su propio mundo de fantasía en un intento por escapar de las preocupaciones diarias de lidiar con sus padres, con los molestos niños de la escuela y con las poco divertidas vacaciones de verano.
Cuando Max se percata de que los personajes geniales, las aventuras de alto vuelo y los increíbles poderes secretos que moran en su imaginación podrían ser más reales de lo que cualquiera podría creer, todo su mundo cambia.
Ahora Max se lanza en una misión al Planeta Drool, donde el Niño Tiburón (Taylor Lautner) y la Niña de Fuego (Taylor Dooley) viven en un realismo de asombrosas maravillas.
Este planeta parece el paraíso perfecto hasta que Max se encuentra con el insoportable Sr. Eléctrico (George López) y su compañero Minus (Jacob Davich), quienes están tratando de terminar para siempre con todos los sueños.
Agregó que el descuido de las diferentes administraciones pasadas contribuyeron a su desgaste.
Pero, lamentablemente hace falta presupuesto, porque sólo para restaurarlo se necesitan 3 millones de balboas.
Villalaz indicó que cuando asumieron la administración, presentaron un anteproyecto con un presupuesto de 22 millones de dólares para este año, pero fue recortado hasta dejarlo en sólo 6 millones y medio.
Este dinero no es suficiente, ya que solo en consumo de agua el Teatro Balboa paga 6 mil balboas al mes.
"El presupuesto del INAC no alcanza porque tenemos que darle mantenimiento a diferentes instituciones como el Teatro Nacional, a la iglesia San Francisco de la Montaña y ahora asumimos la responsabilidad del Museo Tucán, entre otros".
Según Villalaz, lo ideal sería conformar un patronato con participación del Estado, de la empresa privada y de la sociedad civil para rescatar esta simbólica estructura, puntualizó.
Aunque son los primeros pasos para rescatarlo, el INAC presentará el Concierto de la Orquesta de Cámara Sinfónica de las Américas mañana en el Teatro Balboa
Según Villalaz, los fondos de esta actividad, capital semilla, se destinará a una serie de actividades a partir de este año con el fin de remodelar el antiguo teatro.
Destacó que la arquitecta Belquis Rodríguez realizó un estudio para su trabajo de graduación que evidenció las carencias del teatro y cómo después de una serie de remodelaciones adquiriría la magia de los buenos tiempos. Según este proyecto, las remodelaciones al teatro costarían más de 1 millón de balboas y se tendrían que realizar por etapas.
Con la finalidad de ofrecer entretenimiento a todos los residentes de Balboa, Diablo, La Boca y otros sectores del Pacífico, el teatro estuvo orientado a prestar servicios de carácter social a los residentes de estas zonas. Primero funcionaba como cine y no se explotaba comercialmente, lo que registraba pérdidas, por lo que le correspondía a la Administración del Canal subsidiarlo.
La proyección de películas era la actividad que más se realizaba, pero además se presentaban espectáculos artísticos en vivo, por las facilidades que ofrecían sus instalaciones.
La estructura se transfirió a la República de Panamá el 1 de Octubre de 1979 y su primera administración por parte de los panameños se dio a través de la Autoridad del Canal.
En enero de 1980 pasó a la jurisdicción de la Dirección Nacional de Artes del INAC.
Actualmente es la sede de La Orquesta Sinfónica Nacional. Además, es el único teatro en Panamá que cuenta con un "Cry Room", en donde los padres solían ir con sus pequeños inquietos y podían seguir disfrutando del espectáculo, sin molestar a los demás. Hoy, este cuarto no es utilizado.