Para quienes viven en estas tierras, simplemente, participan o no de los festejos sin llamarles mucho la atención en cuanto a duración, pero para quienes lo ven desde el exterior, cuesta explicarse que el Carnaval del Uruguay, tenga prácticamente cuarenta días de duración.
Estas festividades tradicionales y que se arrastran desde la época colonial, han ido modificándose a lo largo del presente para transformarse a esta altura en una actividad cultural con participación popular, pero a la que se le han ido incorporando otras expresiones y elementos, propios de los más diversos estamentos de la cultura universal.
De los festejos carnavalescos participan hoy activamente actores, no sólo autodidactas, vocacionales sin formación académica como otrora, sino profesionales de la actuación.
También músicos, escritores, poetas, diseñadores, maquilladores, coreógrafos y toda la gama de técnicos imaginables, afines a la realización de cualquier otro espectáculo tanto teatral como televisivo, musical, etcétera.
Las actividades carnavalescas se realizan generalmente por parte de agrupaciones de diferentes especies que actúan en escenarios que se montan especialmente durante esta época, en diferentes barriadas de la ciudad y donde se congrega numeroso público cada noche.
La primera murga uruguaya en ser registrada por la historia data del primer decenio del siglo XX más precisamente, según los historiadores, en 1906.
Esta celebración es integrada por un grupo de jóvenes que remeda precisamente la murga gaditana incluida en una de esas zarzuelas y a la que denominan en su homenaje, "La Gaditana que se va".