Las compras compulsivas son una adicción y pueden arruinar a cualquiera.
La psicóloga Xochitl McKay explica cómo es un comprador compulsivo.
“Como en todas las adicciones, debe haber un elemento de obsesión, otro de compulsión y un tercero de pérdida de control. En el caso de los compradores compulsivos, la obsesión es por las compras, la compulsión es de comprar y comprar sin parar, y la pérdida de control sería cuando la persona compra sobrepasando su presupuesto y poniendo en peligro sus finanzas personales y familiares”.
Opina que tiene que ver con los estilos de crianza. “Muchos padres se dejan presionar por sus hijos, y quizás satisfaciendo sus propias necesidades de estima, carentes de verdaderos valores. Por otro lado, padres permisivos, que se dejan presionar por hijos adolescentes, comprándoles artículos, más allá de lo que su presupuesto permite, van a tener como resultado hijos que no pueden establecer límites en sus compras”.
Resalta la importancia de que las familias “enseñen a sus hijos desde pequeños a administrar su dinero adecuadamente, ser responsables y medir sus gastos”.
Enfatiza: “padres permisivos que no actúan frente al derroche de sus hijos en sus primeros años, o padres sobreprotectores que no les permiten a sus hijos administrar el dinero, los convierten en irresponsables, malgastadores y pueden terminar en la quiebra”.
¿Qué hacer si eres comprador compulsivo? “Se debe iniciar con terapias individuales, reconociendo el problema. Una red social de apoyo es importante. Los conocidos grupos tipo AA (alcohólicos anónimos) son excelentes. También evitar las situaciones que puedan detonar la adicción. Por ejemplo, ir a los mall, tener tarjetas de crédito. Deben acostumbrarse a pagar con efectivo y aprender a manejarse con un presupuesto”.