Variedades

“Si no me obedeces te vas a tu cuarto”


Deja los juguetes tirados y no quiere recogerlos, no hace caso a sus padres y no obedece a sus maestros. “Diego, siempre te digo que recojas las cosas cuando terminas de usarlas”, le dice Aida a su niño, pero él no parece escucharla.
Para que le haga caso, usted tiene que aprender a ejercer la autoridad. Pero, los bebés no traen un manual con las explicaciones del caso. Tenemos que aprender a ser padres y madres orientándonos en los modelos que tuvimos en nuestra infancia, aunque la mayoría de las veces no fue el mejor, y guardamos conflictos que generalmente ignoramos.
Tal vez sería más fácil para los adultos que los hijos no dijeran ni una palabra negativa cuando les dan una orden, pero esto tampoco es bueno. (pregúntese si le parece bien la forma como la educaron a usted, y si pudo en su momento protestar por lo que no le parecía justo, y cómo se sintió).

No olvide que cada niño es diferente, cada carácter es especial, algunos son caprichosos y otros sumisos, y hay diversas posiciones en el medio.

  • Dé sus órdenes de manera clara, y procure que entiendan bien.

  • Manténgase atenta hasta que cumplan con sus tareas

  • No los ayude arreglando lo que hicieron mal, y felicítelos siempre por lo que hicieron bien. A ellos les gusta sentirse importantes y útiles, lo que los estimulará a seguir haciendo las tareas que les mande.

  • Es muy importante que los escuche y que dialoguen, para que no tengan discusiones y enfrentamientos

  • No les exija demasiado o más de lo que pueden.


Y, lo más importante, quiéralos mucho y dígaselo, no piense que ya lo saben; es necesario que se lo diga todos los días y en diferentes momentos, para que sean adultos felices y con capacidad de amar a sus propios hijos cuando les toque.
Pero, sigue explicando como actúa la gente cuando lo interpreta de una forma que a juicio de la terapista Suiza da lugar a que: “siempre nos sentiremos víctimas agotadas y así todo el alrededor no podrá tener nada de mí, aunque me esfuerce un mundo”. Por lo tanto, recalca, “el primer deber es que te trates a ti mismo para recuperar tus fuerzas, para recuperar tu alegría de vivir y todo tu hogar se sentirá siempre mejor sólo por tu manera de ser. Y, si además de eso has aprendido a respirar y a trabajar con las manos; si sabes hacer correr la energía (dígitopuntura), no seguirás sacando de tu jarra siempre, al punto de quedar agotada y enferma”.

 
Los beneficios que se obtienen con la respiración paralela son sorprendentes, dijo. “Sólo haciendo esto todos los días 5 minutos por la mañana y cinco por la tarde. Cuando estás en el tranvía o en el bus, cuando tienes que esperar”.
Y es que, añadió, “la respiración paralela no sólo actúa sobre el cuerpo físico, sino sobre todos los cuerpos: sutiles, energéticos, el cuerpo emocional y el cuerpo mental.
Su llamado como psicoterapista a las personas es “a que pongan una nueva organización, un campo energético más claro, más fuerte y más organizado, pues somos una unidad de cuerpo, mente y alma”.
Recalcó su convicción en cuanto a que todos nuestros síntomas tienen un mensaje: “hay algo en nuestras vidas que no nos corresponde como de verdad yo quisiera ser”.
Procedió a explicarlo como sigue: “Cuando estamos en el cuerpo de mamá tenemos nuestro ADN, la información de cómo vamos a nacer y nos vamos a desarrollar según este plan que está en el ADN y está también un ADN psicomental. Pero, pienso que nacen también con un plan de vida, de cómo nos corresponderá vivir para ser realizados y ser felices. Ahora, si por alguna circunstancia ya no podemos ser como quisiera” (sea porque los padres con frases o imposiciones de conducta “un niño no llora”, “una niña no se enfada”, van encajonando o condicionando el comportamiento de sus hijos) el cuerpo alerta a través de síntomas que le dicen: “Oye, hay que cambiar algo en tu vida. Hay algo que no está a tu gusto. Hay algo, tal vez pequeño, que deberías cambiar y al cambiar ya te vas sintiendo mejor”.

Este síndrome se caracteriza por un dolor en un punto determinado, generalmente de la línea media de la columna vertebral, aunque se ha descrito en todo el cuerpo. Cuando se palpa la zona, usualmente se toca una especie de pequeña bola dura que, al ser oprimida, puede desencadenar más contractura muscular.

A continuación el Dr. Abraham, tiene algunas recomendaciones para evitar esta dolencia:
  • Hacer ejercicio regularmente, para fortalecer la espalda y mejorar la flexibilidad.

  • Tomarse el tiempo necesario para relajarse; la meditación es muy buena.

  • Pararse, sentarse, caminar, agacharse, conducir , respirar correctamente.

 
Evitar levantar mucho peso. Si tiene que hacerlo, hágalo de la manera correcta. Cuando vaya a dormir, adopte la posición fetal, encogido y con una almohada entre las piernas. Si duerme de espalda, colóquese una almohada o una toalla enrollada bajo las rodillas para aliviar la presión.


fecha edicion
old id
142600
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América