La ignorancia, la promiscuidad, la infidelidad y el creerse invulnerable ante el VIH-SIDA están matando a la gente. "¿Cómo a mí me va a dar eso?", suele decir la gente. Y, si de una mujer que es fiel se trata, por ejemplo, lo que ella olvida es que a lo mejor su pareja no lo es y cuando ella tiene relación con él y él con ella y otra/s, ya los riesgos de contagio se multiplican porque está lo que se conoce como la cadena secreta. Así lo explicó Amarilis de Avilés, Jefa de Consulta Externa del Hospital Santo Tomás, HST.
También mencionó el caso de un paciente guapo, fuerte y joven, que se creía invulnerable y se descuidó y contagió. Después seguía unido con su pareja y gozando y andando con todo el mundo. Están también los hombres homosexuales que viven juntos y continúan teniendo relaciones heterosexuales.
"En la Consulta Externa no dejan de hospitalizarse cada día de dos a tres pacientes con SIDA, principalmente hombres, no solamente en edades jóvenes y en edades maduras sino también de los 18 años para abajo y hasta de más de 60 años, agregó.
El SIDA es una enfermedad con la cual no se puede bajar la guardia. Hay que conocerla para vencerla, es el planteamiento de Avilés, quien dice que muchas personas tienen ideas equivocadas acerca de cómo se transmite el SIDA. Se refirió al caso de una señora embarazada, que acudió con su hijo, un joven para que lo examinaran porque estaba macilento y creía que tenía tuberculosis, pero, cuando se le detectó que era SIDA, la mamá temía contagiarse (ya ella había perdido a su pareja y otro hijo víctimas de la enfermedad) y se le explicó que "el SIDA no se contagia porque comas con esa persona, ni porque la beses. La única vía por la cual el SIDA se pega es por la vía sexual". Asimismo, dijo la fuente que ella viajó a Haití con una muchacha en fase final con SIDA y no se contagió.
"La misión de nosotros aquí es la de orientar al paciente y al familiar", manifestó y agregó que "la familia en el momento que se da cuenta que alguno de sus miembros tiene SIDA, esto es una tormenta y piensan que es el final. Pero, le decimos que tienen es que ayudarle a luchar contra la enfermedad, tomando el tratamiento y cuidándose".
Por otra parte, "hay pacientes que los diagnostican y se pierden, porque no quieren que nadie se entere, por lo del rechazo social", dijo la entrevistada. Y destacó que es muy importante para enfrentarla y salir airosos el ser constantes en el tratamiento.
"Al paciente con SIDA casi nadie lo quiere, todo el mundo lo aparta. Los mismos amigos que tomaban, fumaban y grubeaban con él ahora le dan la espalda y queda confinado a una habitación con su familia o solos y se echa a morir por las calles y los puentes", dijo Avilés y recalcó que en el caso de que en la familia haya un paciente con SIDA el apoyo familiar, especialmente el de la madre, es clave.
Sobre el particular la enfermera Lidia Lara, también del HST, explicó que "debes cuidarte para mantener el virus sin complicaciones (para evitar enfermedades oportunistas como la tuberculosis, neumonías, cándidas en la boca, neuroinfección al nivel del cerebro y diarrea)". Y agregó que negarse a aceptar el diagnóstico y dar la espalda al tratamiento puede resultar fatal y a la larga de todas maneras, si se descuida, los síntomas comenzarán a aflorar puesto que "aparte de que las defensas se bajan después viene el síndrome de desgaste: manchas en la piel, apariencia cetrina y, sobre todo, pérdida de peso bien marcada".
Tanto Avilés como Lara, enfatizaron que siempre que haya una buena alimentación, que mantengan una vida sana y una hemoglobina de 17 aunque tengan el virus no desarrollan el SIDA.Y mencionaron el caso de un paciente que tiene 18 años de ser portador y no se le ha manifestado la enfermedad, pues tiene un nivel inmunológico muy alto y muy bueno.
Lo mejor, la fidelidad y si no la abstención. Y, quienes no optan por una ni la otra, la única alternativa que les ofrece mayor probabilidades en cuanto a evitar infectarse con el virus es usar preservativos, no importa si a él o ella no les gustan. Correrse riesgos, así sea unos segundos puede costarle la vida a muchas personas, explicaron las entrevistadas.
"Nadie está exento de adquirir esta enfermedad. Todos estamos bajo el paraguas. Hasta los niños que nacen de mamá con SIDA", expresó Lara. Pero, añadió que aunque la mayoría de ellos/as nacen positivos, al año y medio se les ha alimentado bien y están recibiendo múltiple terapia se negativizan.
Ella siguió diciendo respecto al incremento o "boom" del SIDA en Panamá, que obedece a la promiscuidad reinante, al inicio más temprano de relaciones sexuales entre adolescentes y a que antes estábamos todavía en la etapa de portador, pero los años han ido avanzando y mucho hombres que sí son portadores no se quedan en la etapa de portador y fuman, toman y se drogan y bajo los efectos del alcohol o la droga se acuestan con varias parejas y todos esos factores hacen que más gente portadora y que no tenía ni el VIH ni el SIDA se van a la etapa de la enfermedad. Hay en Panamá alrededor de 5 mil personas infectadas producto especialmente de relaciones heterosexuales.
"Los casos de transmisión por transfusión sanguínea y por drogas son mínimos, no son significativos. Aquí las drogas inyectables no prevalecen, las que se usan son las de inhalar y fumar, pero, claro, al estar endrogados se acuestan con cualquiera. Es la promiscuidad la principal causa", puntualizó Lara.
Fueron más de 600 voces adolescentes que gritaron al unísono: "Yo, me comprometo a ser responsable de mis actos protegiéndome día a día del virus del VIH/SIDA..." Inicia así una nueva etapa en la vida de estos jóvenes que vinieron desde Penonomé y Colón para firmar un Pacto de Amor a la Vida. En realidad, los jóvenes que se reunieron el día miércoles en el Parque Recreativo Omar, han marcado un hito de participación en la lucha que libra Panamá contra el SIDA.
Nos enfrentamos a un enemigo poderoso, manifestó Nancy Andrade-Castro Representante de UNICEF en Panamá en la inauguración del evento, que también tuvo la intervención del Dr. Orlando Quintero de PROBISIDA, portador del VIH desde hace más de 15 años, quién alentó a los jóvenes a luchar contra este mal. El evento quedó inaugurado formalmente luego de las palabras de la Dra. Gladys Guerrero del Programa Nacional para la Prevención del VIH/SIDA y la Sra. Berta Vargas del Instituto para el Desarrollo de la Mujer y la Infancia IDEMI del comité organizador.
A partir de ese momento, los más de 600 jóvenes que habían llegado al parque desfilando en una Marcha de "Alto al SIDA" por toda la Vía Porras, iniciaban un ciclo de charlas denominadas "Actividades Saludables" e iban pasando de carpa en carpa donde se realizaban.
"A mí me gustó mucho la charla de la Cruz Roja, allí aprendí como ayudar en accidentes sin ponerme en contacto con la sangre de las víctimas", dijo Aleyda una joven penonomeña con la cara rosada del sol. "Yo nunca había visto un águila arpía y no sabía lo importante que era nuestra ave nacional", manifestó el joven colonense Pedro, al salir de la tolda del Fondo Peregrino donde recibió instrucción sobre el cuidado del medio ambiente.
Cada grupo tenía la oportunidad durante 15 minutos de recibir información adecuada sobre el VIH en las diferentes actividades organizadas. Las clases gratuitas de aeróbicos de la Profesora Marielena González del Equipo Reebook se llenaron en cada sesión, para muchos fue toda una novedad aprender a hacer Origamis Japoneses, bajo la tutela de los ex-becarios panameños de JICA, no faltaron las caras apenadas en la sesión del MINSA dedicada a mostrar la forma adecuada para colocar preservativos y la imaginación tuvo su espacio en la carpa de UNICEF donde los participantes podían escribir o dibujar sobre los derechos de la Convención de los Derechos del Niño.
"Reafirmo el Derecho que tengo a mantenerme saludable", tal como reza parte del Pacto, pero también sirvió como un convivió e intercambio entre los jóvenes quienes al final de calurosas horas ejerciendo su derecho a la información recibieron su recompensa, un show del cantante rapero Roockie, convertido ahora a la religión, quien en su lenguaje de joven a joven los incentivó a protegerse del VIH/SIDA y valorar el precioso don de la vida saludable.