El actor estadounidense Tom Hanks fue blanco de duras críticas por parte de un grupo de monjas británicas durante las primeras escenas de filmación de la película El Código da Vinci, que se rodaba dentro de la Catedral de Lincoln, norte de Inglaterra.
Hanks, que protagoniza en el filme el papel del Robert Langdon, fue blanco de gritos por parte de monjas británicas que calificaron la obra de Dan Brown como "pura basura".
La película, con una inversión de 100 millones de dólares, comenzó a rodarse en la medieval catedral de Lincoln, que simula ser la Abadía de Westminster, en Londres.
Esas escenas fueron permitidas rodarse allí por el Dean de Lincoln, el reverendo Alec Knight, quien calificó la obra El Código Da Vinci como "totalmente ficción".
Una de las monjas que participó de la manifestación, la hermana Mary Michael, de 61 años, declaró: "No creo que sea correcto filmar esta historia aquí".
"Sé que el obispo y el Dean de la catedral de Lincoln dijeron que se trataba de ficción, pero la historia está en contra de la verdadera esencia de lo que creemos", afirmó la religiosa.
Según las monjas, la catedral de Lincoln aceptó la oferta porque recibió una "donación" de unos 200, 000 dólares por parte de los productores de Hollywood.