El cine estadounidense se ha casado con la fórmula que, para hacer una buena historia de horror, se requiere la presencia sobrenatural. Eden Lake, producción británica, viene a romper esa idea, al presentarnos la historia de una pareja que, al ir a vacacionar a un lago, es atacada por un grupo de estudiantes que habían ido a acampar, pero al solicitar ayuda, se encuentran con que el pueblo no está dispuesto a cooperar.
La historia, de James Watkins, es una vuelta de tuerca del cine slash, en la que los adolescentes campistas suelen ser las víctimas. Aunque llegó a Europa hace un tiempo precedida de grandes críticas, está estrenándose en nuestro país apenas para este mes, y es una de las mejores opciones para esta temporada de inicio de otoño.