Unas polémicas fotografías podrían dejar sin opciones a la corona al príncipe Carlos de Inglaterra, ya que comprometen sus preferencias sexuales.
Las imágenes fueron publicadas por la revista American Globe Magazine el pasado sábado, y en ellas se ve al heredero de la reina Isabel II besando a un joven.
Las gráficas han causado gran revuelo en Inglaterra y el mundo, pues hasta pueden adelantar el divorcio con su esposa, Camila de Cornualles, quien ya inició los trámites. "El secreto del príncipe fue expuesto por una secuencia impactante de fotos. Fuentes del Palacio aseguraron que la revelación prácticamente sepultó las aspiraciones de Carlos al trono", señaló la publicación.
Se espera que la familia real se pronuncie al respecto, por lo que la prensa británica ha evitado publicar este material, más allá de los rumores.
Escándalos
Esta no es la primera vez que la corona británica se ve golpeada por escándalos, ya que desde hace más de 60 años, la reina ha enfrentado situaciones en las que los integrantes de su familia son protagonistas. Amor, alcohol, infidelidad y muerte son algunos temas que rodean a la monarquía.
Desde muy joven, el segundo al mando en el trono británico estuvo en el ojo del huracán, ya que cuando Carlos tenía un romance con la hermana mayor de Diana, Sarah, y aunque en ese momento no sucedió nada entre ellos, pronto su amistad se convirtió en algo más. Pronto comenzaron las especulaciones de una relación, y la casa real no tardó en dar la información oficial, confesiones de infidelidad que ambos hicieron en la televisión. Carlos con su amante de siempre, Camilla Parker-Bowles.
En el 2003, los rumores hicieron eco cuando uno de los mayordomos del palacio, George Smith, quien trabajó durante 11 años al servicio del príncipe, aseguró que encontró a Carlos de Inglaterra en la cama con un subalterno.
En el año 2010, un artículo también del mismo medio publicó un escrito sobre la relación homosexual que el príncipe había sostenido durante 30 años, razón por la cual el matrimonio con la princesa Diana se mantuvo únicamente para guardar apariencias.
Ahora a sus 68 años, el príncipe aparece besando y abrazando a un joven, que podría tener la misma edad de su hijo William (33).