"Sin pasión no hay feminismo, y justo eso es lo que se necesita para atravesar una pared tan dura que es la del patriarcalismo... Si no le metes pasión, no desordenas nada, y nosotros hablamos para desordenar el mundo, lo queremos desordenar de verdad".
Feminista al 100 %, la ensayista Florence Thomas nació en Rouen, Francia, sin embargo, adoptó a Colombia desde hace 35 años como lugar para vivir.
Una vez llegó a la tierra del café se sumió en el mundo de las letras. Su labor como docente en la Universidad Nacional de Colombia la llevó a hacer investigaciones identificadas con la femeneidad, estudios de género, sexualidad femenina y construcción de identidad, entre otros temas que compaginaron perfectamente con su formación académica en Psicología.
Aunado a esto, reunió a un grupo de damas que tenían sus mismos intereses, conformando así desde hace 20 años el "Grupo Mujer y Sociedad". Su pasión por esta temática radica del hecho de ser mujer...
"Soy mujer y llegué a un país terriblemente machista. Como francesa, cuando llegué a Colombia me chocó mucho lo que encontré... la situación de las mujeres separadas que se quedaban con los hijos y la mirada negativa que la sociedad les da... entendí lo que significa en Colombia ser mujer".
Cuenta que cuando llegó a ese país no existía ningún diagnóstico sobre las mujeres colombianas, pero poco a poco empezaron a trabajar en grandes investigaciones y hoy existen todos los tipos de diagnósticos.
Es por esta razón que prefiere el ensayo. Su formación universitaria así la encaminó, además de que Thomas siente que no está lista para ingresar al género novela.
"Soy muy lúcida y siento que no soy escritora... Me gustan mucho los ensayos y las columnas que hago en el diario "El Tiempo", pero más que nada siento que eso es lo mío, que esa mi forma de hacer una función social rápida... Yo no puedo esperar escribir durante varios años una novela, sino decir las cosas cada día".
En este sentido, Florence Thomas ha publicado cinco libros: "El macho y la hembra reconstruidos", "Mujer, amor y violencia", "Los estragos del amor", "Conversación con un hombre ausente" y "La mujer tiene la palabra, en género femenino".
En este último ensayo la autora cuenta cómo fue su experiencia en Colombia, al tiempo que recurre a una especie de "collage", con el que muestra el significado de volverse feminista sobre la vida cotidiana.
En este libro habla de sus encuentros con los hombres, de su vida amorosa inclusive, al punto de que muchas amigas le comentan que se desnudó muchísimo en la obra.
"Puede ser, aunque yo no lo sentí, siento una libertad plena y hasta he llegado al momento de poder decir lo que quiero", advierte Thomas.