Sus cuadros parecen una extensión de la corriente del arte abstracto, con detalles confusos que delatan objetos y colores que inspiraron el ‘pop art’.
El reconocido artista neoyorquino Howard Fikelson ha querido plasmar imágenes de objetos y paisajes comunes, con un manejo fotográfico artístico y conceptual.
No es abstracta del todo, porque hay un trasfondo real. Su visión meticulosa lo pone en práctica para captar detalles pequeños al enfocar el lente de su cámara fotográfica.
Es mostrar aquello que pocas veces ha sido descubierto.
"Explorar lo inexplorado" captar las texturas que se crean en los lugares inesperados.
No necesita de trazos o pincelazos. Sus obras no son planeadas y surgen de una búsqueda por lo que "menos" parece llamar la atención.
Obras que han salido de una imagen tomada de artículos considerados "chatarra", han sido distorsionadas con el grado de enfoque que le aplica a su cámara.
Finkelson crea un espacio entre pintura y fotografía.
No utiliza una técnica palpable. Sus texturas son producto de los accidentes creados por la naturaleza o por el hombre.
Una gran roca con grietas y profundidades de cerca llaman la atención por los contrastes que la misma le regala al observador.
La esposa del fotógrafo Finkelson comentó que los cuadros no son retocados o distorsionados con los programas de diseño gráfico.
Sus "brochazos" son huellas del tiempo sobre un chapiz de la pintura de un tractor o la luz que destella de un carro a punto de ser aplastado.
La esencia de cada trabajo que son llamadas "fotografías abstractas", es capturar la estructura que se desea tomar en cuenta para ser el centro principal de la obra.
Parece ser un trabajo del artista, que le agrada poner como tarea al espectador, que muchas veces es capaz de resolver en un pestañear de ojos.
Una prueba es ver como las personas en la exposición en PANGEA, familiarizaron el color amarillo con el chapiz de un transporte en particular.
Las composiciones de Finkelson tiene muchos detalles minuciosos, en diferentes formatos que van de lo complejo a lo sublime.
"Nada es pintura" son objetos viejos, sucios y olvidados.
El artista aplica en sus creaciones una "filosofía del Este", muy similar al Ying/Yang que habla sobre el principio de los lados opuestos. Todo tiene un complemento no puede existir la noche sin el día.
La fotografía abstracta necesita de un objeto o punto de partida real, para que sea su lado opuesto y sirva de equilibrio ante los ojos de quienes lo observan y buscan darle una interpretación.