COMO su nombre indica, es un síndrome que aparece después de las vacaciones. Un fallo en nuestro biorritmo habitual así como una ausencia de dichas motivaciones en el contexto de una vuelta a la vida ordinaria tras un período vacacional puede producir la aparición de éste.
Sin lugar a dudas, durante las vacaciones es de todos conocido que nuestro ritmo de vida sufre un cambio significativo. Desaparece el ritmo de trabajo mientras que los períodos de descanso se prolongan a lo largo del día.
En algunos casos, el descanso al mediodía adquiere una mayor importancia, favorecida muchas veces por una actividad nocturna intensa.
La hora de acostarse se retrasa, y lo mismo ocurre con la de levantarse. Esto unido a una ausencia casi completa de rutina con un desorden total de nuestros hábitos, incluidas las comidas. Todo lo anterior contribuye a que nuestro biorritmo se vea profundamente afectado.
La vuelta a la vida ordinaria, o a los estudios, puede suponer un cambio brusco para nuestro organismo.
A muchos les cuesta volver a su ritmo habitual, en especial a los estudiantes.
El remedio, como ocurre muchas veces está en prevenir su aparición. En este sentido se pueden intentar diversas medidas.
El período vacacional nos permite una libertad que no se tiene en otros períodos del año. Ahora bien, mantener cierto horario nos permitirá que sigamos con un cierto biorritmo.
Algunos de los síntomas más frecuentes son: Irritabilidad ante situaciones que antes no resultaban molestas, tristeza y desmotivación, cambios de humor continuos, dolores musculares y fatiga. Podemos agregar, disminución en la capacidad de concentración, insomnio, dolores de cabeza, molestias estomacales, sensación de nudo en el estómago y alteraciones del apetito. Síntomas todos ellos que, en general, no tardan en desaparecer más allá de los 15 días.
A continuación le ofrecemos una serie de recomendaciones para que recuperar el ritmo diario resulte más sencillo:
Adoptar una actitud positiva frente a los estudios, evitando centrarse en las molestias que se sienten.
Es importante volver a los horarios habituales para dormir al menos 7 u 8 horas y garantizar el buen descanso.
Comenzar una dieta sana y equilibrada que proporcione todos los elementos indispensables para superar el regreso.
Si tiene la tarde libre o aunque solo sean los fines de semana puede dedicarlas a hacer cosas distintas, es su espacio y momento de ocio, no lo olvide. Salir a dar paseos o a tomar algo con los amigos que van volviendo de vacaciones puede resultar agradable.
Síndrome post vacacional.. ¿Cómo tratarlo?
La vuelta a la vida ordinaria, o a los estudios, puede suponer un cambio brusco para nuestro organismo.