La coordinadora del informe de la investigación, doctora Enriqueta Davis Villalba, señaló que en el estudio se concluyó que los menores que están es situaciones de explotación sexual comercial de nuestro país tienen escasas posibilidades de salir de esta situación por sí mismos, necesitan de la ayuda del estado y de la sociedad civil.
De los encuestados un 59% vivían en casas donde sus familiares sabían las actividades a las que se dedicaban, la mayoría se inició entre las edades de 9 y 14 años. Un 50% de los entrevistados declararon haberse fugado de sus casas debido a los abusos y el 61% de los entrevistados de San Miguelito no regresaron a sus hogares.
Treinta y dos menores (29 niñas y 3 varones) declararon tener hijos; el 84% del los menores consumen alcohol; 33% marihuana; 30% cocaína. El 20% declaró que se iniciaron en la drogadicción y el alcoholismo a consecuencia de la prostitución.
A diferencia de la creencia popular, la mayoría de los explotadores de los infantes son gente joven en edades que oscilan entre 22 a 29 años; el 85% son panameños, 7% turistas y el 5% residentes en el país, el 84% son hombres y el 13% mujeres y tres niñas declararon haber tenido como clientes a parejas de hombre y mujer.
De quienes buscan satisfacerse con los infantes, la mayoría los busca en la calle, mientras que en un 38% de los casos participan intermediarios, entre los que se mencionan en primera instancia a amistades, proxenetas y familiares, un jovencito declaró que era su propia madres quien le buscaba clientes.
La mayoría de los adultos entrevistados dijo conocer el problema y califican a los clientes como personas enfermas y no como delincuentes. Sorprendentemente un 37% afirmó que los menores participan de esta actividad por que les gusta.
El estudio arrojó que estos abusos se deben a la permisibilidad de la sociedad, que teme involucrarse en estos asuntos y a la inexistencia de una política pública para solucionar este flagelo social.
La doctora Enriqueta Davis señaló que los menores explotados se sienten abandonados, desprotegidos y muy tristes, piensan que ni un milagro de Dios puede salvarlos de su situación.
Por su parte la titular del MINJUMNFA, Alba Tejada de Rolla afirmó que los niños que se ven involucrados en la explotación sexual comercial ven afectado negativamente su futuro y que debe ser un compromiso de la sociedad civil y del gobierno, salvaguardar al 41% de la población panameña que se compone de niños, niñas y adolescentes.
Alma Montenegro de Fletcher, Procuradora de la Administración, dijo que es imperante tipificar la explotación sexual de los menores como un delito, para el que no haya fianza de excarcelación.
Durante la encuesta, un señor contó que al ver a un hombre en un carro llamando a una niña llamó a un policía para informarle de la situación, a lo que el agente de la ley y el orden le respondió: "es que la chiquilla se ve bien"; son estas actitudes las que tenemos que dejar de lado y tomar acciones para que nuestros niños, el futuro del país, tengan una vida digna y feliz.