Llegaron las vacaciones escolares y la temporada seca del verano, por lo que es común que los niños y adolescentes quieran divertirse con libertad y al aire libre practicando su deporte favorito, y eso se puede notar en cada esquina de las barriadas.
Entre niños, adolescentes y también adultos, de ambos sexos, hay un grupo bastante grande (unos 300 en el país) que se reúne en los estacionamientos de los centros comerciales y edificaciones de concretos donde hay empinadas escaleras, rampas y diversos obstáculos en los que puedan saltar, deslizarse y ejecutar diversas acrobacias sobre sus patinetas. Esas tablas con cuatro ruedas los mantienen entretenidos por horas.
No existe un lugar exacto atribuido a la aparición de la práctica del skate boarding (patinaje sobre tabla) aunque se dice que surgió a principios de la década de los sesenta en la ciudad de California, Estados Unidos, cuando era muy popular el surfing, pero como las condiciones del clima no siempre permiten realizar este deporte, como compensación a esos días sin olas, por 1965 se registra el nacimiento del skate boarding.
Es común verlos vestidos con pantalones muy anchos de textura suave y suéter, con una mochila en la espalda y cargando sus tablas, las cuales vienen en diferentes tamaños y especificaciones.
A juicio de Harold Tomlinson, uno de los más sobresalientes en las competiciones nacionales, e internacionales, patrocinado por Super Deportes, Reef y Freestyle "más que un deporte extremo, el skate boarding es un estilo de vida", donde la superación diaria es un reto".
A juicio de Harold, quien lleva ya seis años practicándolo, sin dejar de cumplir con sus responsabilidades laborales, es útil para mantenerse en forma, obtener resistencia, fortalecer los músculos, desarrollar habilidades y poner a trabajar la adrenalina, por lo que es un buen medio para combatir el estrés.
Agrega que por ser un deporte que requiere de concentración y mucha disciplina, ayuda a llevar una vida sana, pues hay que dormir lo suficiente, alimentarse adecuadamente y cero drogas y alcohol.
Harold explica que en esta práctica existe el estilo rampa, que son las "u" que se instalan para hacer demostraciones de acrobacias y trucos, y el estilo callejero, el cual se practica en escaleras, bordes, pasamanos y cualquier otro obstáculo que encuentren.
Además, hay un estilo denominado técnico, que ejecutan los skater más avanzados que han logrado dominar la tabla con diversos trucos.
Para cualquier persona que le guste el deporte, por su vistosidad, y la habilidad que requiere, puede practicarlo, indica Harold, quien reconoce que al principio puede resultar difícil, pero poco a poco con la práctica se obtiene la habilidad y resistencia requerida.
Añade que para evitar lesiones y complicaciones, se hace necesario utilizar zapatillas específicas, las cuales vienen con los cordones por dentro para evitar que la lija de las tablas los dañen, suela con aire para amortiguar el impacto de las caídas y lengüetas más acolchonadas.
El experto señala que lo primero es atreverse a subir a la patineta y moverse sobre ella en zig-zag, que consiste en trabajar el juego de piernas y caderas de manera que baste para crear un impulso que mueva la tabla. Para lograr esto, empieza practicando en un piso liso. Puede ser que en los primeros intentos caigas al piso, pero ten paciencia, porque vas a tener que insistir un poco hasta que te salga bien.
Luego tratar de hacer un "ollie", que es estar sobre la tabla y lograr saltar con ella. Para esto requiere poner un pie en el borde para impulsarte y el otro debe permanecer en la tabla. Después continúa con el 180, lo cual no es más que un ollie con un giro hacia un lado.
Luego viene el "Kick flip", que es dar un giro con la tabla volteándola y caer sobre ella. Con estos pasos aprendidos todo dependerá de tu habilidad y creatividad.