Desde 1998, la Organización Mundial de la Salud celebra el 11 de diciembre como Día Mundial del Asma. Este día tiene como objetivo para el 2005:
Reducir el número de muertes por asma infantil en, al menos un 50%.Disminuir el número de hospitalizaciones infantiles debido al asma, al menos, un 25%.Reducir a la mitad el número de días escolares perdidos debido al asma.
Las estrategias para conseguir dichos objetivos están orientadas hacia el tratamiento, la educación y la investigación, y son las siguientes:
Informar y educar a las autoridades de salud, médicos y familiares sobre la gestión efectiva del asma infantil. Buscar la disponibilidad y accesibilidad de una terapia efectiva contra el asma infantil. Fomentar la investigación sobre la prevalencia, causas y el tratamiento del asma infantil, y, así lograr el consenso de todas las partes. Poner en práctica programas específicos de prevención, a medida que la investigación médica clarifica las incertidumbres sobre las causas del asma.
Cada semana o mes, los medios de comunicación presentan noticias sobre el asma en sus segmentos de salud, ya que esta enfermedad es considerada como una de las patologías propias del mundo moderno. En Panamá, el Ministerio de Salud estima su prevalencia de 20% a 30% en la niñez, y se calcula que el aumento de esta prevalencia es de 50% en un periodo de 10 a 15 años. Sin embargo, la mortalidad es baja, 1.0 a 1.5 por 100,000 niños.
El asma es una enfermedad inflamatoria crónica con episodios recurrentes de constricción de los bronquios, de diferente intensidad y duración y puede producir un daño irreversible si no es tratada adecuadamente. El asma puede presentar en la niñez a cualquier edad, afecta más a los varones en una proporción de 1.5-2 por una niña. En la adultez, los factores de riesgo son más complejos que en la niñez, pero básicamente los procesos fisiológicos de la propia enfermedad son similares.
El estudio de los procesos fisiológicos que condicionan el desarrollo clínico de la enfermedad y de los factores de riesgo que inciden en este desarrollo, han permitido avanzar en la clasificación y el tratamiento del asma. Teniendo en cuenta el doble aspecto del asma, las clasificaciones portaran sobre la enfermedad crónica en sí o sobre la intensidad de las crisis de asma. En efecto, el tratamiento del asma es prolongado y constante, cuando el tratamiento de las crisis de asma es inmediato y corto.
Existen diferentes consensos internacionales, basados en estos conocimientos y en la operatividad de las clasificaciones y de los tratamientos propuestos. No hay estudios que comparen los costos-beneficios de cada uno de los medicamentos puestos en el mercado con los tratamientos anteriores. Tales estudios son largos y costosos, pero son necesarios para medir la calidad real de la atención de esta enfermedad.