Variedades

Sobre un hábitat inhabitable

Quedarse cruzado mirando los toros desde la barrera es también una irresponsabilidad.


No es una historia de terror. Es la realidad. El Día Mundial del Hábitat encuentra a los más de 6 mil millones de habitantes de la esfera terrestre sin ponerse de acuerdo sobre la necesidad individual y colectiva de hacer las paces con el hábitat. Entendido como la naturaleza y también como la selva de cemento en que cual hormigas tratan de abrirse paso en la vida. Sí, porque en las ciudades no hay espacio para tanta gente. Y el campo se está quedando abandonado. Por gusto, porque no son nada una panacea las metrópolis de hoy. Con todo y su Internet y sus rascacielos.
Claro, tampoco es bueno vivir como las hormigas en el hoyo, apretujadas, en hacinamiento como vive un gran porcentaje de la población mundial. Pero sí como ellas, solidarios, tratando de ayudarnos unos a otros y procurando también ser amigos del ambiente, con quien aún tenemos cuentas pendientes. Y ese déficit en responsabilidad social de toda índole los moradores de la Tierra lo estamos pagando caro y así seguirá pasándonos la factura la naturaleza en la medida en que no comprendamos que somos los llamados a preservar la especie. Y tan culpables de la degradación ambiental, como de la calidad de vida citadina llena de violencia, de privaciones, estrés, de inmundicia por la TV y otros medios masivos de comunicación, son los protagonistas de las acciones que van en detrimento del bienestar integral de cada poblador como el habitante del hábitat que no pone de su parte para evitar toda esa ola de contaminación física, mental, emocional y ambiental.
Hay dos cosas importantes que todos podemos hacer. La primera es tomar nota de la gravedad de la situación. Las ciudades están sobrepobladas y no tienen las estructuras ni facilidades de vida para tanta gente como habita en ellas. Gente en su mayor parte desempleada. El campo está siendo deforestado y abandonado. Los recursos naturales cada vez serán menores. El suelo no será pródigo, porque está cansado. Las alacenas se quedarán vacías. El hambre apretará más estómagos y se incrementará la violencia.
La segunda acción que no puede ser pospuesta. Es precisamente buscar fórmulas para minimizar el impacto de la insensatez que ha demostrado la especie. Empezar por percatarnos de que toda acción contra el hábitat es como un búmerang. Y toca entonces tratar de hacer un frente común para procurar al máximo prevenir daños al hábitat, sea que se trate del rural o el urbano.
Nadie debe quedarse cruzado de brazos, el éxito o deberá medirse en función de la posesión o no de fortunas, títulos ni otro bien tangible. Es sobrevivir con el planeta.
La Asamblea General de la ONU en 1985, decidió elegir el primer lunes de octubre para celebrar el Día Mundial del Hábitat, el cual empezó a celebrarse a partir de 1986. Asimismo, la ONU creo una agencia especializada en la gestión y el desarrollo integral de los Asentamientos Humanos, la -CNUAH (Hábitat).


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252100
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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