El Tribunal Supremo francés sobreseyó ayer definitivamente el sumario de los nueve fotógrafos y el motorista de prensa procesados por el accidente mortal sufrido por la princesa Diana de Gales y Dodi Al Fayed en la capital francesa en 1997. El Tribunal rechazó así la apelación del millonario Mohamed Al Fayed, padre de Dodi, y de la familia de su chófer, Henri Paul, fallecido también en el accidente, que ocurrió el 31 de agosto de 1997.
El caso de los fotógrafos, acusados de homicidio, heridas involuntarias y no asistencia a personas en peligro, fue sobreseído el 3 de septiembre de 1999, un fallo que confirmó el 31 de octubre de 2000 el Tribunal de Apelación de París.
El abogado de Al Fayed, Arnaud Lyon-Caen, reclamó la anulación del sobreseimiento, porque la decisión de los tribunales fue firmada por dos jueces de instrucción, Hervé Stéphan y Marie-Christine Devidal, cuando sólo el primero tenía competencias para hacerlo.
El abogado de la familia Paul, Heleve Farge, reclamaba, por su parte, los análisis de la sangre y los órganos del fallecido, que no habían sido entregados aún a sus familiares. Al sobreseer el caso, en octubre de 2000, los magistrados dictaminaron que el accidente se debió al "estado de embriaguez" del conductor en el momento de los hechos y a la "gran velocidad" a la que circulaba.
La justicia francesa no estableció formalmente una falta de los fotógrafos en relación directa con el accidente y todas las pistas seguidas sobre otras eventuales causas fueron desechadas. Dodi Al Fayed, Henri Paul y Diana de Gales fallecieron en un violento accidente automovilístico ocurrido en el túnel de Alma, junto al Sena, cuando se dirigían al domicilio del heredero egipcio tras haber cenado en el hotel Ritz de París.
Los encausados se encontraban entre los "paparazzis" que siguieron el vehículo por las calles de París para intentar captar una instantánea de la pareja más famosa del verano del 97. Mohamed Al Fayed alegó, en cambio, poco después del accidente, que se trataba de "un complot" de los servicios secretos británicos para impedir la inminente unión entre Lady Di y Dodi.