Variedades

Sobrevivencia en un mundo cada vez más viejo


En el mundo hay más viudas y mujeres de más de 60 años que viudos y hombres mayores de 60 años, tendencia que se mantendrá debido a que la esperanza de vida al nacer de las mujeres es superior y a que por lo general se casan con hombres mayores y cuando se quedan viudas tienden menos a volver a casarse que los viudos, quienes no soportan la soledad, sufren más depresión y optan por contraer nupcias nuevamente.
Estas y otras diferencias demográficas entre hombres y mujeres de edad avanzada, son puestas de relieve en el Informe Estado Mundial de la Población 2000 del Fondo de Población de las Naciones Unidas.
Otras razones que hacen que sea mayor la cantidad de mujeres con más de 60 años de edad que la de hombres son el hecho de que las mujeres son menos susceptibles a las enfermedades cardiovasculares antes de la menopausia y que los hombres están más expuestos a riesgos laborales y soportan menos la soledad.
En la atención a la población adulta mayor los gobiernos deben hacer importantes cambios encaminados a propiciar la igualdad de oportunidades tanto para hombres como para mujeres. Algunos aspectos que deben contemplarse son los siguientes:
Sistemas públicos de pensiones: Hoy por hoy estos favorecen al hombre, porque como se concibieron con enfoque androgenérico suponían que los hombres eran la principal fuente de ingresos (hoy está demostrado que en muchas culturas es lo opuesto). Entonces, las mujeres se quedan solas con sus hijos pasando trabajo porque como su trabajo de amas de casa no aporta a los sistemas de seguridad social gubernamental, ellas carecen de pensión o es muy baja.
"Aun cuando las mujeres también hayan contribuido a los sistemas públicos de seguridad social, en algunos casos se ha establecido para las prestaciones conjuntas un máximo muy inferior a la suma de las aportaciones del marido y la mujer, y tales prestaciones pueden ser reducidas en gran medida, o eliminadas, al fallecer el esposo".
Más mujeres que hombres cuidan de personas adultas mayores: Aparte de atender a sus hijos/as y esposos, más son las mujeres que adicionalmente atienden, ya sea en su casa o en la de éstas personas, a familiares de la III Edad. Queremos resaltar que muchas veces esas personas no son ni su padre ni su madre, ni algún otro pariente, más bien de su pareja.
"Las mujeres que carecen de apoyo en la ancianidad tienen más probabilidades que los hombres de ser culpadas por las circunstancias en que se encuentran; las que cuentan con apoyo enfrentan situaciones más precarias. Aun cuando las mujeres tienden a vivir más tiempo que los hombres, las ancianas suelen recibir menos apoyo de sus familias" y con frecuencia hay la suposición intrínseca de que no merecen que se las apoye. Los hombres de más edad tienen mayores probabilidades de contar con familiares que los apoyan y viven bajo su mismo techo, mientras que las mujeres suelen ser huéspedes en las casas de sus hijos".
Las tasas de discapacidad son más elevadas en las mujeres que en los hombres de edad avanzada: Se ha notado que debido a la disparidad genérica, la mujer por atender al resto de la familia se desatiende a sí misma. Esto, por un lado. Por el otro, la desatención social a la mujer en cuanto a salud y educación respecta, se refleja a medida que pasan los años y cuando llega a la III Edad muchas veces ese arrastre sale a flote.
Hay una mayor propensión y posibilidad de que las mujeres mayores sean más pobres que los hombres mayores, puesto que hay inequidad en los ingresos por un mismo trabajo, en el caso de las que trabajan. Aparte, ellas invierten más en la familia que los hombres. A esto se añade que si no trabajan no van a tener ingresos y a depender del de los hombres. Más afectadas se ven en estos casos aquéllas que nunca se casaron o las que quedaron viudas.
Otros aspectos sobre los cuales queremos llamar la atención es a la distribución de la población de edad avanzada (que se espera sobrevivan hasta cumplir 80 años), por región y sexo, según las gráficas del FNUAP. Se trata de gente que nació entre 1995 y 2000. Vemos que los más altos porcentajes se concentran en América del Norte, Oceanía y Europa. Los más bajos en Africa.
En América del Norte se prevé que el 61% de las mujeres nacidas en el último lustro llegarán a los 80 años, comparado con el 41% de los hombres. En Oceanía las cifras son 57% de las mujeres y 39% de los hombres; 53% (m) y 30% (h) en Europa; 44 % (m) y 30% (h) en América Latina y el Caribe; 37% (m) y 25% (h) en Asia y 17 % (m) y 13% (h) en Africa.
La tendencia poblacional al envejecimiento es un fenómeno global resultante del incremento en la expectativa de vida que a su vez se deriva de los avances en la medicina y el decrecimiento en la tasa de fecundidad. Es menos notorio esta inversión en la pirámide etaria de la pobación en naciones donde las tasas de fecundidad y mortalidad siguen siendo altas.
Las necesidades de apoyo económico y de servicios de salud especializados entre la gente de edad avanzada constituye un reto para las naciones que tiene que diseñar políticas que subsanen estas deficiencias que colocan a las adultas y los adultos mayores en rincones sociales marginados del bienestar y cuidados a que tienen derecho por su aporte a la sociedad y como seres humanos con tantos derechos como el que más. Algunas naciones intentan solucionar esto aumentando la edad de jubilación o haciendo cambios en los sistemas de pensiones. Pero, entonces, sucede que se quedan sin respuesta para la juventud que espera la oportunidad de entrar al mercado laboral. Es un dilema en donde hay que sopesar muchos aspectos, superar muchos intereses creados y colocar en la balanza de la justicia los derechos de la sociedad en pleno y de cada sector en particular.


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50901
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América