Más de mil jóvenes panameños expresaron su ingenio durante tres días en el espacioso salón Las Islas del Centro de Convenciones Atlapa, en medio de una dinámica feria que, para el asombro de muchos, mostró por ejemplo, un robot a base de material reciclado, la producción de vinos y bebidas de melón y naranja, un proyecto de televisión experimental que transmitió en vivo por Canal 3, la transformación de energía mecánica en energía eléctrica, la producción en sólo minutos de jabón de coco para suavizar la piel, así como PC e impresoras que hablan, con sistema Braille incluido.
Esos fueron sólo algunos de los 270 proyectos, que incluían un equipo de tres a cinco personas provenientes de todo el país, como parte de la V Feria Nacional del Ingenio Juvenil, organizada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT), con el auspicio del Ministerio de Educación y el Instituto Panameño de Turismo (IPAT).
La idea, según explicó a este medio el Ing. Luis Donderis, gerente de Cooperación Técnica de SENACYT, es "ofrecerle a niños y jóvenes la oportunidad de desarrollar sus inquietudes científicas, a través de la presentación de proyectos científicos, tecnológicos e innovadores, aportando ideas que redundan en beneficio de la comunidad, mejorando su calidad de vida y coadyuvando así, al desarrollo del país con ideas innovadoras".
En efecto, el entusiasmo reinó, niños y jóvenes de todas las edades disfrutaron gozosos tanto al explicar sus proyectos, como admirando los de otros. Grupos de estudiantes de la capital y del interior, realizaron giras y visitaron la feria, curiosos, inquietos y admirados por lo que otros colegiales lograron idear con creatividad e ingenio. Según Donderis, este año la motivación creció entre la juventud, demostrando mayor interés, tanto por parte de los expositores, como de los visitantes.
Los educadores igualmente aprovecharon participando de jornadas de orientación profesional en áreas de ciencia, tecnología e innovación. También se ofrecieron concursos didácticos de ensayos, fotografías y diseños de páginas web.
Los muchachos del Colegio Elena Ch. de Pinate fueron unos de los que se robaron el show con su famoso robot. Uno de sus creadores, José Luis Martínez, estudiante de quinto año, explicó a este medio que lo confeccionaron a base de partes recicladas, como abanicos, aspiradoras, teléfonos y toda clase de aparatos en estado inservible que transformaron en cosas útiles. Sus brazos, por ejemplo, son tubos de "closettes" y se mueve con llantas giratorias. El robot, que mide aproximadamente un metro y medio y funciona electrónicamente, tiene movimientos en sus brazos, boca, manos, ojos, mandíbula y cintura. Lo crearon entre cinco estudiantes y les tomó aproximadamente dos meses y medio. "Valió la pena", dijo el orgulloso inventor.