Adquirir una piel dorada siempre ha sido el sueño de toda mujer. Así es como, además de exponernos al sol, se buscan otras alternativas para conseguir un bronceado sublime, es por eso por lo que cada día son más las personas que recurren a las máquinas de rayos UVA.
Belleza contra salud
Darse una sesión de rayos UVA está empezando a ser algo tan normal como acudir a la peluquería. En Panamá, es notorio ver cómo proliferan los negocios que disponen de cabinas de bronceado artificial. Pero, ¿qué tan seguras son para la salud?
En este sentido, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS, clasificó este tipo de camas o cabinas en la primera categoría de riesgo de cáncer. De este modo, la OMS (Organización Mundial de la Salud) elevó la clasificación sanitaria de los rayos UVA que emiten las máquinas de bronceado artificial, de probablemente cancerígenos a cancerígenos.
Según la dermatóloga Carmen Herrera, el uso de estas cabinas es cada vez más recurrente entre la féminas, lo que puede ocasionar a largo plazo, daños en la vista, envejecimiento cutáneo y desarrollo de cáncer de piel, como melanoma y carcinoma basocelular. “La cantidad de radiación ultravioleta que recibimos del sol y la que recibimos mediante una cabina de bronceado varía significativamente. Los daños que causan estas máquinas sobre la piel son acumulativas e irreversible”, aclaró.
Para la cosmetóloga Lorena Pereira, los rayos ultravioletas procedentes de cabinas ayudan a que nuestro cuerpo produzca vitamina D, fundamental en el metabolismo.
Respecto a las contraindicaciones, la dermatóloga señala que “no está indicado para las personas con pieles muy blancas, lunares y manchas en la piel”. “Si usted va a empezar a tomar rayos UVA, no se debe sobrepasar de una o dos sesiones cada dos semanas”, aconseja.
Lo que debe saber
Es recomendable realizar las sesiones en centros de belleza y estética que presenten las garantías necesarias. Daniel Navarro, de Shaddai Cosmética Internacional, explica que no existe el bronceado seguro, todos los métodos actuales tienen sus riesgos.
Recomienda lo siguiente: que el sitio sea serio, higiénico y reconocido, protegerse siempre los ojos con unas gafas especiales, no entrar menores de 18 años, ni mujeres embarazadas y no deben de tomar los rayos UVA aquellas personas que tengan antecedentes en su familia de cáncer de piel.