El capitán Solomon Kane es una brutal máquina de matar en los tiempos de la Reina Elizabeth. Armado con sus características alfanje, estoque y pistolas, da rienda suelta junto a sus hombres a su ansia de sangre, mientras libra guerra tras guerra en nombre de Inglaterra por todos los continentes.
En una exótica ciudad del norte de África, Kane decide asaltar un misterioso castillo cercano para saquear las riquezas que se rumorea que contiene, pero su misión da un fatídico giro. Uno a uno, los hombres de Kane van muriendo a manos de demoníacas criaturas, hasta que no queda más que él para hacer frente a la muerte encarnada, un demonio llamado Guadaña, enviado por el mismísimo Diablo desde las profundidades del Infierno para reclamar su alma irremediablemente corrupta.