Pero, créanlo o no, el paciente con el que le cuesta más trabajo lidiar es con el hombre, porque, cuando el hombre se enferma, según coincide un grupo de mujeres de entre 20 y 60 años preguntadas al respecto:
"Se ponen como si estuvieran a un paso de la muerte, todo les duele y hay que estar pendientes de ellos". (Vielka).
"Yo le daba de comer. Era una enfermedad fuerte. El agradecía muchas cosas. Se ponen flojos y por una cortadita hacen un escándalo". (Shermalee).
"Se ponen "ñañecos". Igual que un niño. Quieren que les den todo el tiempo del mundo como si uno no tuviera nada más que hacer". (Nayla).
"¡Ay, Dios mío, este viejo mío que ni se enferma. Pero, pienso que los hombres son más flojos que las mujeres!" (Lidia).
"No se vale por sí mismo. Le gusta que le haga todo. El es de los flojos". (Erika).
"Mi novio se pone "ñaneco", dice que me duele esto y me duele lo otro y exagera la enfermedad". (Jaqueline).
"Mi esposo cuando se enferma pierde el conocimiento por completo. Se pone decaído, hay que atenderlo. Es muy flojo para aguantar el dolor. Pero es bueno para tomar las medicinas, hace caso. Eso sí, se pone muy querendón, muy cariñoso y muy suave." (Isabel).
"Son como unos bebés. Aunque, hay enfermedades que los incapacitan y hay que brindarles mucha atención, pero he notado que la mayoría son flojos". (Ana).
"Hay que atenderlos, porque se ponen como niños chiquitos. Se echan allí y hay que estar pendientes de sus deseos. Son lo más ñaneco que hay". (Marlamis).
"Todo hay que llevárselo, hay que atenderlos mucho. Aunque, mi esposo es buen tomador de medicinas y a veces tengo hasta que controlarle eso, pero, se pone como ñañeco para que lo consienta". (Yariela).
"Siempre son las víctimas. Son flojos. Por un simple dolor de cabeza se hacen los inútiles y quieren que uno los mime. Que si "mami, tráeme eso, dame aquello", no se bastan para que uno esté cuidándolos". (Dash)
"Los latinos son los flojos. Mi esposo era muy autosuficiente. Me acuerdo que cuando lo operaron de la espalda se disgustó conmigo porque yo pedí un sábado libre y cuando le dije que era para cuidarlo me dijo que él no eran ningún inútil". (Consuelo).
"Cuando mi esposo se enferma es quejumbroso, pero orgulloso y mientras pueda se aguanta lo más que pueda, haciéndose el duro". (Malema).
Bueno, dirán ustedes, señores, que eso es lo que opinan ellas, pero que se trata sólo de mala fama que les han creado. Aunque, cuando el río suena...piedras trae. Pero, por esto de el derecho a expresar la opinión y la equidad, permitimos a unos cuantos que defiendan a los Adanes y he aquí lo que nos dijeron sobre el mismo tema:
"Flojos, somos flojos: "me duele, me duele" y queremos irnos para la casa. Las mujeres aunque estén con su malestar se lamentan, pero hacen más de cuatro cosas. Siempre tengo un tiempo específico para enfermarme que es diciembre". (Alejandro).
"Yo puedo estar cogido, pero no estoy tirado. Yo me paro". (Edward).
"Pienso que aunque a veces dicen que los hombres somos flojos, lo que sucede es que uno casi no se enferma y cuando se enferma como que le da duro". (Víctor).
"Creo que como que el hombre es menos resistente a los dolores físicos. Tal vez más prestos al sacrificio de hacer trabajo pesado, de desgaste físico, pero no necesariamente para aguantar dolores causados por enfermedades. Allí como que aflojan más que las mujeres. Yo al menos lo he visto siempre en mis padres: mi madre a lo mejor esa de trabajar y hacer las tareas aunque estuviese enferma. En cambio, mi padre se resfriaba y ya caía en cama y había que atenderlo". (Alejandro G.)
"La mayoría somos flojos". (José S.).
"Yo aguanto mi enfermedad. Trato de aguantar lo más que puedo". (Enrique H.)
"Depende de la enfermedad. Hay muchas enfermedades que incapacitan al hombre por su gravedad. También hay que ver la edad". (Mauro V.)
Por lo que vemos que una cosa muy distinta es cuando una mujer se enferma a cuando el paciente es un hombre, así sea que se trate de un simple resfriado, los del sexo "fuerte" se vuelven irreconocibles y los del "débil" dejan bien sentado que quien atribuyó ambos adjetivos se equivocó, porque, mujeres enfermas se mantienen activas y callan su dolor con tal de no preocupar a sus parejas y familiares. Hasta mujeres embarazadas con todo y que tienen los achaques que suelen ser propios de esa condición, permanecen en sus puestos lo más que pueden con tal de que luego que el/la bebé nazca, pueda estar mayor tiempo con él/ella.
¿Señor. Es usted un "desastre", como dijo una colega, cuando se enferma o un paciente que colabora con su esposa, madre, hermana, hija, enfermera, quien fuere que le atiende mientras está en cama?
Para este especialista, ahora promotor de Herbalife, la mayor parte de los problemas comunes de salud, como diabetes, hipertensión, circulación, o artritis, están relacionados con la obesidad y lo que hacen los productos como Herbalife, es corregir la afección, porque nutre con mayor eficacia las células, brindándole las vitaminas y minerales que necesitan.
Juzgando por su experiencia de 10 años con el programa de nutrición Herbalife, el cambio más inmediato tras el uso de suplementos alimenticios complementarios se refleja en los niveles de energía y sensación de bienestar del individuo, a pocos días de utilizarlos y cambiar la nutrición habitual.
El médico señala que es importante saber que el programa de nutrición con suplementos alimenticios no es una droga, medicamento o tratamiento, sino alimentos para las células del cuerpo, que le permiten regenerarse.
Al empezar el programa de suplementos nutricionales, automáticamente hay que cambiar la dieta habitual, porque se está remplazando una o dos comidas con batidos o comprimidos de vitaminas en pastillas, porque contienen los alimentos de una comida completa. Se puede ingerir una o dos comidas regulares y suplantar una o dos por los batidos, vitaminas y suplementos, por lo que es un programa integrado a la dieta alimenticia regular. No obstante recomienda escoger mejor los alimentos a consumir, los cuales tengan vitaminas y minerales que necesite.
Al suplantar la comida tradicional con suplementos nutricionales no conlleva ningún tipo de riesgos para la salud, al contrario, será de gran beneficio para todas las células, lo cual se reflejará en cambios positivos desde la piel, el corazón, hasta el cabello. "Todo será más saludable, porque las células del organismo van cambiando y su cambio depende de la alimentación", reitera.
Para el doctor Vendryes, quien estuvo recientemente en Panamá para dar una conferencia sobre "Cómo usar Herbalife en el tratamiento de enfermedades degenerativas", seguir un programa de suplementos alimenticios no está contraindicado en ningún caso, porque no es un medicamento ni una droga, sino una forma de asegurar que se le provee al cuerpo las vitaminas y minerales que necesita.