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¿Son los divorciados mejores parejas?


Reza un refrán que las segundas partes nunca fueron buenas, pero ¿Quién puede resistirse al encanto de un hombre maduro (perdonen chicos, soy mujer y esa es mi fantasía. Imaginen la suya propia), con pinta interesante, quien sabe lo que quiere y tiene su vida hecha? Muy pocas.
Y es que en la era del reciclaje, las parejas no son la excepción. Por ahí, hay muchos matrimonios fallidos y mucha gente dispuesta a intentarlo de nuevo. ¿Cómo saber entonces si esa persona separada nos conviene?
Preguntamos a la Dra. María Claudia Lamb, Psicóloga Clínica de la Clínica Psicológica de la Familia y de la Pareja, acerca de la posibilidades de éxito que tendríamos con alguien divorciado. Expresó que hay una serie de ventajas y desventajas. Los divorciados por definición son personas que han tenido una experiencia previa en un matrimonio; esto implica que han experimentado los distintos procesos de adaptación y muchos de ellos saben cómo hacer espacio para los hijos y cómo balancear los distintos roles de pareja, de padres y de trabajadores.
Idealmente, el proceso de divorcio hace madurar a las personas y les brinda la posibilidad de contar con herramientas para manejar los problemas que se presentan en una relación. Pero no siempre es así, indicó la especialista. Algunas veces la persona no logra sacarle provecho a esta experiencia en cuanto a ver cómo contribuyó al fracaso de la relación e incluso su divorcio puede fortalecer formas patológicas o disfuncionales de relacionarse.
Entre las desventajas mencionaremos que algunos individuos pueden empezar una nueva relación con una coraza para protegerse de fantasmas de relaciones pasadas: infidelidades, relaciones difíciles o divorcios traumáticos. Otro aspecto que puede causar tensiones en una nueva relación son los hijos de la relación previa; lo que siempre mantendrá un vínculo con el o la ex.
Señales que te pueden indicar si estás ante, como le digo yo, una buena o mala inversión, hay muchas. Para la Dra. Lamb algo concreto es el tiempo que ha transcurrido. "Es importante que la gente sufra el divorcio, es una pérdida, independientemente de cómo haya sido la relación, buena, mala o regular. Hubo cosas que se construyeron, que se han destruido. La gente necesita despedirse de eso antes de iniciar una nueva relación. Necesitan hacer su duelo", indicó.
Fíjate cómo se refiere tu amada/o a su relación y pareja anterior. Si entra en un ataque de llanto o en una crisis de rabia, o se refiere a su ex como: la bruja, la loca o el malo; es muestra de que los sentimientos todavía están a flor de piel, lo cual muestra que tal vez aún no se haya podido despedir de esa relación.
Examina si acepta su responsabilidad en la ruptura. Si está consciente de cómo contribuyó a que la relación no funcionara y a si ha logrado mejorar esos aspectos que antes le trajeron tantos problemas.
Lo primero que las parejas reconstruidas tienen que entender, de acuerdo a la psicóloga, es que no encajan dentro de los modelos tradicionales. No hay "luna de miel" en el sentido de la fantasía que traen los que experimentan el matrimonio por primera vez y en los casos en que hay hijos de relaciones previas, tampoco tienen la posibilidad de establecerse como pareja primero antes de entrar a su rol de padres. Realmente se trata de dos familias que tratan de convertirse en una. Esto requiere de tiempo para adaptarse, integrarse y estabilizarse. Según las investigaciones, esto puede tomar entre 3 y 7 años, dependiendo de las características de la familia.
Idealmente, según la Dra. Lamb, cuando hay hijos del matrimonio anterior, sería perfecto que nos lleváramos bien con la expareja del objeto de nuestro afecto. En nuestra cultura panameña es muy común que se vea a el o la ex como "la loca" o "el maldito". La existencia de hijos nos debe inclinar a buscar un ambiente de tranquilidad y calma. Esto facilitaría que cada padre pueda continuar desempeñando su papel, independientemente de que la relación de ellos como pareja haya terminado.
Si para los adultos no es fácil la formación de una nueva pareja, imagínense cómo será para los niños. "Los niños tienen la sensación de que tienen que detestar a esa nueva pareja para mostrar su lealtad con su mamá o papá", manifestó la Dra. Lamb.
Ellos y ellas lidian con una serie de sentimientos y emociones que no saben manejar. La persona que se involucra con un o una divorciada con hijos, debe entender que para que sea aceptado/a por los niños, toma tiempo; no es nada personal contra él o ella, "es el proceso natural de los niños de manejar esto". Lo que no debe hacer el "nuevo" es plantearse expectativas demasiado altas, como un cuento de hadas, en el que todos viven felices para siempre.
El consejo de la psicóloga es no esforzarse tanto y tomar las cosas con calma, estar claros de que el rol de la mamá o el papá, sólo lo puede tener una persona, sea buena o mala. Tenemos que descubrir qué otros papeles podemos jugar en la vida de los niños.
En opinión de la experta, ninguna relación tiene garantías. Las segundas y posteriores nupcias tienen mayor probabilidad de acabar en un divorcio, sin embargo, cada caso es distinto y no hay forma de prever lo que pasará en el futuro. Sin embargo, es importante considerar lo que ocurrió en el pasado. Si una persona ha sido infiel, tiene más probabilidad de que lo sea en el futuro. Si hubo violencia, la posibilidad de que se repita es aún mayor. Hay que estudiar cada caso y las atenuantes.
Al convivir con alguien que ha estado casado, siempre existirá algo de inseguridad. Lee literatura al respecto y pregúntate hasta qué punto te afectará y si vale la pena correr el riesgo. Si tienes dudas, considera la posibilidad de buscar ayuda profesional. Quién sabe si esta es la definitiva.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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