Momentos inolvidables en una fresca noche veraniega se vivieron el pasado miércoles 31 de enero, que cerró con broche de oro. Fue en la primera "Luna llena de tambores" de este año, que congregó a chicos y grandes en el Parque Recreativo y Cultural Omar.
La convocatoria era para las 6:00 p.m., pero desde antes comenzaron a llegar niños, jóvenes y adultos.

La mayoría de ellos venía cargando petates, colchonetas, sillas plegables y toallas.
También traían artículos como tanques de pintura vacíos que les servirían como tambores porque, en su momento, tendrían la oportunidad de acompañar a los percusionistas en lo que fue un goce indescriptible.
Iban preparados para lo que prometía ser una gran velada, en donde además de disfrutar de la música tendrían la oportunidad de interactuar con otras personas, conocer agrupaciones artísticas que cultivan la percusión, distraerse sanamente con la familia o amigos. Y todo eso gratis.
Esta actividad artístico cultural, que organiza Alfredo Hidrovo con el apoyo de otros músicos, se ha ido convirtiendo con el paso del tiempo en un maravilloso encuentro familiar.
También sobre la marcha se han ido enriqueciendo las propuestas artístico culturales que tienen lugar en el marco de "Luna llena de tambores", ya que brinda la oportunidad a micro y pequeños emprendedores de ofrecer sus productos a los participantes. Hay venta de artesanías, delicias caseras, adornos y bisutería.
Además, los niños se dan gusto pintando y tocando tambores.
Este amplio abanico de actividades colaterales hace que cada edición sea mayor la concurrencia.