Todavía no habían pasado las doce del mediodía en Los Ángeles, cuando desde el otro lado del teléfono apareció un particular acento americano tratando de hablar en español “¿Qué tal Fabián?”. Era nada menos que Adrien Brody, queriendo adelantar una programada entrevista exclusiva, porque todavía no había llegado a Los Ángeles. “Estuve el fin de semana en Las Vegas y recién ahora estoy volviendo”, comentó gracias a los efectos especiales de su teléfono celular. Y aceptando la nueva propuesta, hablamos sobre la repercusión del Óscar y aquel envidiado beso con Halle Berry, la fama en su vida personal y su propia perspectiva cuando la gente lo compara con otros grandes como Al Pacino o Robert De Niro.
¿Le gusta que lo comparen con De Niro o Al Pacino? Y bueno, obviamente es un honor. A la gente le gusta colocar etiquetas para identificar algo que tenga sentido para ellos. Y en el calibre de actuación que había en los años 70, se destacaban personas como ellos. Físicamente no nos parecemos, pero en la primera crítica que recuerdo cuando era jovencito, en un festival de Sundance publicaron que yo tenía la misma intensidad que un joven Pacino o De Niro. No me voy a olvidar nunca y todavía me acuerdo del periodista que lo escribió porque ese comentario, para mi fue un gran honor.
¿Por qué cree que la gente admira tanto a las estrellas de cine como Pacino, De Niro o usted? Hay cierto elemento de celebridad que genera el hecho de estar a la vista del ojo público, por hacer algo que llega sentimentalmente a la gente. Los actores tenemos la habilidad de conectar con la gente en un nivel muy profundo, aunque seamos completos extraños. Porque en el cine, se encuentran solos, en un lugar oscuro donde sus emociones se magnifican en la pantalla y se crea una íntima conexión, creen que nos conocen de verdad.
¿Personalmente se impresiona o se pone nervioso al conocer ciertas celebridades? Hay gente que me ha impresionado, pero los puntos de vista varían. Yo no me paralizo de entusiasmo, pero tuve el privilegio de conocer ciertas personas que admiro mucho y es algo que también expresé.
¿Quién fue el primer famoso que conoció personalmente? La primera vez, yo había identificado a una estrella de cine con alguien que me parecía conocido. Es algo que pasa muy a menudo. Te paran para saludarte y de pronto se dan cuenta de que realmente no te conocen. Y yo hice lo mismo, en un aeropuerto de Los Ángeles, con Arnold Schwarzenegger, hace 15 años atrás. Cuando lo vi me parecía alguien muy familiar y en el segundo que lo saludé, me di cuenta de que no lo conocía para nada. Fue algo muy extraño que también experimento yo, con otras personas que me saludan.
¿De verdad? ¿Lo confunden mucho? Sí, me paran pensando que soy otro famoso (Ríe). Pero por lo general, no saben quien soy, me reconocen y pasan horas pensando de dónde. A veces me dicen “Te pareces al actor de la película ‘The Pianist’”. Y yo les contesto que siempre me confunden así (Risas).
En cine, en cierta forma, espiamos la intimidad de ciertas personas, así como en la vida real también nos gusta averiguar las intimidades de los protagonistas. ¿Impone límites en ese sentido? Todos lo hacemos. Si alguien viniera y te planteara preguntas inapropiadas, probablemente dirías lo mismo. Pero en general, entiendo que hay cierto elemento de interés, pero la mayoría de la gente es siempre muy respetuosa. Por suerte, yo soy mucho más conocido por mi trabajo como actor que por ser una celebridad famosa. Y eso, siempre ayuda.
Cambia en algo el trabajo como actor cuando le toca una superproducción como 'Predators' o 'King Kong', en comparación con las películas más íntimas de 'Manolete' o 'El Pianista'? Uno sigue teniendo la responsabilidad de lograr que cada momento sea lo más verdadero posible. Cuando hice 'King Kong' pensé que me iba a divertir muchísimo, pero resultó increíblemente difícil porque tuve que trabajar mucho más para conseguir el nivel de miedo o la adrenalina, en medio de una situación que básicamente no existía. Y esas son las cosas que también mejoran al actor.
¿En la película 'Predators' fue igual? “Predators” es muy especial porque volvieron a los efectos prácticos, con un estilo de cine donde usaron ciertos elementos de la clásica pantalla verde (donde después agregan efectos por computadora), pero yo interactué con predadores de dos metros.