El director veraneaba por el Mediterráneo en su yate con un grupo de personas y fue entonces cuando las autoridades locales vieron que su bote navegaba dentro de la zona de exclusión, acercándose a la costa para dejar a Spielberg en la playa. Un guardacostas se le acercó y amablemente le dijo que debía multarlo con $250. que él aceptó pagar de inmediato.