"Sí, mi hijo apoya muchísimo a Obama. La otra noche, en las elecciones primarias de Pensilvania, antes de ir a dormir, le prometí que a la mañana siguiente, antes de ir a la escuela, le iba a contar quién había ganado. Y él saltó diciendo "¡Mejor que sea Obama!" Le dije que no se preocupara y me preguntó "¿Pero esta vez vamos a poder decidir quien va a enfrentar a John McCain?". (Riendo) Por supuesto, le contesté que no lo sabía".
- ¿Se imagina a su propio hijo cruzando la barrera del 'sexo en la ciudad'? ¿Se lo imagina de novio... con una mujer?
"O un hombre (Se ríe). Es difícil, muy difícil, imaginar a mi hijo compartiendo cierta intimidad con cualquier mujer. No puedo, no puedo. Es extrañísimo. Ni siquiera sé como va a ser a los 10 años, menos puedo imaginarlo en una relación íntima con una mujer a los 35. Por lo menos, espero estar viva".
¿Su esposo, Matthew Broderick ya vio la película? "Sí, la vio".