Con ciertos matices comunes, en la realidad, Catherine tiene dos hijos Dylan y Carys, con el famosísimo Michael Douglas. Y también le encantaría vivir una vida normal en familia, sin la máscara de la fama, luchando por mantener la vida privada de su familia.
Trato de mantener cierto balance, porque siempre van a querer saber sobre mi vida privada. Y hay ciertos temas que deberían mantenerse privados. De todas formas, nunca tuve problemas, con la única excepción de la época en que estaba promocionando la película "Traffic". Yo me había estudiado todo el tema de los traficantes de drogas, pensando que me iban a plantear preguntas muy serias. Y como me había casado (con Michael Douglas) y recién había tenido un bebé, todo se basaba en el bebé y la boda, hasta que un periodista me hizo una pregunta demasiado personal sobre el parto de mi hijo. Estaba a punto de contestarle el planteo que ni siquiera pienso repetir, porque era muy pero muy personal.. y por supuesto no le contesté, marcando cierto límite.
No podía tener a mis hijos conmigo todo el tiempo, porque filmábamos de noche y los extrañé muchísimo. Tampoco podía mantenerlos callados. Me la pasaba gritándoles para que se calmaran y me dejaran dormir antes de la filmación.
Cumplimos cinco años de casados en noviembre. Tenemos una nena de dos años (Carys) y un varón de cinco (Dylan).
La mayor parte del tiempo, vivimos en Bermuda. Mis hijos van a la escuela allá. Igual viene gente a visitarnos, para no estar tan solos con Michael y los chicos. Tenemos visitas todo el tiempo y nos gusta jugar al golf.
Voy a pescar a lo grande, con pescados de 40 libras, como fui hace tres semanas, en los acantilados de Bermuda.
No, no. No me permiten cocinar.
Cuando estaba de novia con Michael (Douglas) le prometí que le iba a hacer una comida preciosa y casi quemo el departamento.
Desde el primer momento que me subí a un escenario sentí algo diferente, me inspiró por completo. Tuve suerte porque vengo de un lugar muy pequeñito, a veinte minutos donde nació Anthony Hopkins y se crió Richard Burton.
Mis padres siempre fueron la fuente de inspiración para mí, pero una de mis tías quería trabajar en el mundo del espectáculo, aunque nunca la dejaron.
Tal cual. En "Oceans 12" aparecí en la segunda, pero yo no había estado en la original. Es la primera vez que tengo la oportunidad de volver a visitar un personaje.
Estuvo divertido pero al principio fue difícil, cuando empezamos la filmación en México, porque hacía nueve años que no tocaba una espada. Pasaron siete años desde que estrenaron la primera película y nueve desde que la filmamos. Fue grandioso, pero es mucho más fácil espadear durante el tiempo libre, con calzado deportivo. Cuando me pusieron el vestido, las botas y el peinado se complicó un poco más.
¿No te contaron que casi le rompo la nariz a Rufus Sewell? Hay una escena en un tren, donde yo doy la vuelta y lo pateo. Se suponía que tenía que ser una patada de mentira, pero no, no, no. Le pegué en la punta de la nariz.
Más allá de la afonía, se le nota el marcado acento británico de Wales, habiendo nacido en la lejana ciudad de Swansea, el mismo día que Michael Douglas, pero 25 años después, el 25 de Septiembre de 1969; heredando los mismos nombres de sus abuelas Catherine (por parte de su madre Pat Fair) y Zeta (por el lado su padre Dai Jones). Nadie en aquel lugar imaginaba un futuro en Hollywood, pero desde que tenía diez años, Catherine ya se destacaba, bailando y cantando en el grupo de la iglesia local.