Si el enlace de los padres del príncipe William, en 1981, fue un espectáculo que todos tildaron como un auténtico cuento de hadas, la de William de Inglaterra y Kate Middleton promete ser más publicitada, mediática, glamorosa y criticada.
Se ha dado a conocer, la boda, la cual se realizará a mediados de 2011 ó 2012, costará alrededor de 40 millones de dólares y será más fastuosa que la de los padres del novio.
Entre los rumores, incluso se afirma que el anillo de zafiro y diamantes que el heredero recibió de su madre, la princesa Diana, irá a parar a las manos de Middleton, su novia desde hace siete años.
Supuestamente, con esta unión la realeza inglesa busca acallar los rumores, recuperar el brillo de una familia caída en desgracia por las trastadas del príncipe Carlos y darle un aire juvenil a la enmohecida estirpe que ha sido duramente criticada durante estos últimos años.