Los pujadores de arte han tenido la oportunidad de hacerse esta semana con un pedazo de la historia real del arte. Y es que el príncipe reinante de Liechtenstein puso en venta muebles, artículos y tapices decorativos procedentes de los palacios que se encuentran en lo que ahora es la República Checa.
El príncipe Hans Adam subastó algunos artículos personales después de quedarse sin espacio para exponer la colección artística que su familia reunió a lo largo de cinco generaciones.
"Apenas hay sitio suficiente para exhibir todas esas piezas en museos ni para utilizarlas para propósitos de decoración en nuestros apartamentos privados", escribió el príncipe en un catálogo que lista 460 lotes a disposición de la oficina que la casa de subastas Christie's tiene en Amsterdam.