Tras casi seis años de trabajos de restauración y modernización, por las graves inundaciones del 2002.
Cerca de 45 artistas alemanes, entre ellos Gerhard Richter , donaron obras para una subasta en beneficio del Albertinum que generó 3,4 millones de euros, a los que se sumaron aportes, llegando hasta una cifra toal de 51 millones.