En un comunicado difundido en París, la casa de subastas precisa que se trata de una tela inacabada --probablemente de 1550-- que, un siglo después fue finalizada por uno de los seguidores de la escuela del gran maestro veneciano, que lo rebautizó con el título de "Tobías y el Angel". El alumno de Tiziano convirtió a la mujer, Emilia --que probablemente era una de las hijas de Tiziano y que estaba representada con largas trenzas rubias y una belleza maternal--, en el arcángel Gabriel, mientras que la niña, posiblemente la nieta del pintor, pasó a ser Tobías, un personaje masculino.
El cuadro original pintado por Tiziano sólo fue descubierto en 2001 durante la restauración de la obra y después de que ésta fuese sometida a un examen con rayos X.
Christies ha estimado su valor en casi nueve millones de dólares.
Anteriormente, el cuadro perteneció al Zar Nicolás I de Rusia y después al Conde Tyszkiewicz, de San Petersburgo, y a su familia hasta 1913. Desde esa fecha la tela estuvo en paradero desconocido para, en 1946, ser reencontrada en un garaje del barrio londinense de Bayswater, después de que su propietario, René Gimpel, fuese deportado durante la Segunda Guerra Mundial.
Entre otras cosas, el nieto de Isabel II reveló sus planes para el futuro y su disposición a participar en el frente de batalla si fuera necesario, "suena patriótico, pero es verdad".
También recalcó que es como cualquier otro joven, le gustan las fiestas, la cerveza y el tabaco, e insistió en que quiere ser un hombre normal.
En esta primera entrevista para marcar su mayoría de edad, Enrique, tercero en la sucesión del trono británico, se describió como un príncipe incomprendido, a veces "demasiado sensible", y reclamó el derecho a divertirse, fumar y tomarse una cerveza, como cualquier otro.
El Príncipe Enrique contó en la entrevista que su relación más cercana es con su hermano mayor Guillermo, que le lleva dos años, sobre todo después de la muerte de Diana, en 1997 en un accidente de coche en París.
La extracción maderera, las urbanizaciones y la extracción mineral son otros de los factores que contribuyen a la deforestación en las provincias de Darién, Bocas del Toro, Coclé, Veraguas, Herrera, Chiriquí y los Santos.
Mediante la Resolución Dir. 002-80, se dictan medidas de carácter urgente para la protección y conservación de la Fauna Silvestre. Por esta ley se protegen ciertas especies que están en grave amenaza de extinción:
Venado Cola Blanca, Venado Corzo, Venado Corzo-Chocolate, Macho de Monte - Tapir, Puerco de Monte, Saíno, Conejo Pintado, Manatí, León o Puma Americano, Tigre o Jaguar, Manigordo u Ocelote, Tigrillo o Margay, Tigrillo Congo, Poncho o Capibara, entre otros.
Tortuga Cahuama, Tortuga Verde o Blanca, Tortuga Mulato, Tortuga Canal, Tortuga Carey, Tortuga Terrestre, Babillo o Caimán, Lagarto Aguja, Boa, Iguana.
Perdiz de Arca, de Rastrojo, Pavón y Pava Rubia, Cimba o Roja, Perdiz Serrana, Paisana, Pava Negra o Norteña, Guichichi, Pato Real, Quetzal, Aguila Harpía, Guacamaya Azul, Guacamaya Verde, Guacamaya Bandera, Guacamaya Roja, Loro Moña Amarilla, Guaquita, Gallito de Monte, Patos Crestudo, Rabudo, Cuchara, Calvo, Pechiblanco, Collar, Tigre, Torcaza o Paloma Coroniblanca, Torcaza Común, Escamosa, Tres-Peso-Son, Paloma Rojiza, Aliblanca, Rabiaguda, Morena, Costarriqueña, Violácea, Gorra Azul y el Halcón Peregrino.
En 20 años de trayectoria, ANCON se ha destacado por sus labores de conservación de los ecosistemas nacionales en todo el territorio nacional, por trabajar tenazmente en la concienciación de la población panameña sobre los temas ambientales en el área legal, fortaleciendo las leyes y ejecutando acciones legales a favor de los ecosistemas, al igual que en el trabajo con las comunidades rurales para organizar la relación entre el hombre y los bosques naturales.
Para los próximos años ANCON proyecta incrementar sus esfuerzos de conservación a nivel nacional, dándole prioridad a las áreas con mayor riqueza natural, para ayudar a asegurar así el más rico legado natural para las siguientes generaciones de panameños.