Entre un mítico bosque que de noche se trasforma para darle cabida a un travieso duende y su amo que juegan con los sueños de los cercanos habitantes, transcurre la historia Shakesperiana "Sueño de una noche de verano".
Esta pieza, puesta en escena en el Teatro en Círculo por el grupo Cultura Escénica, bajo la dirección artística de Edwin Cedeño, incluye un poco de drama, humor y fantasía, que, a través de los diálogos, el vestuario y la escenografía, transportan a los espectadores a la antigua Atenas del siglo XVI.
Dividida en cinco actos, la obra muestra las controversias amorosas de una pareja enamorada, torturada por un padre y las leyes cortesanas que quieren imponerle por esposo al objeto del afecto de una desesperada doncella arrastra la manta por él.
No obstante, la noche que la enamorada pareja intenta escaparse de Atenas para vivir su amor, un travieso duende y Oberón (Rey de las Hadas), escondidos en el bosque escuchan sus planes y deciden jugar con ellos, a través de la doncella enamorada y el burlado prometido.
La nota cómica la pone un grupo de trabajadores escogidos por un director teatral que quiere llevarlos a recrear una pieza en la fiesta de bodas del Duque, pero los aspirantes a actores son lo más cercano a merecerse el calificativo de torpes.
En este acto de la obra, las actuaciones del protagonista principal, Lucho Gotti, en el papel de Píramo, con un diálogo rebuscado, pero campirano, le impone el punto de comedia a esta pieza original de William Shakespeare.
Las actuaciones de Píramo, quien después es convertido en un asno y el amor de Titania (Reina de las Hadas), acompañado de Titania, sólo son superados por el inquieto duende Puck, interpretado por Ramiro Cárdenas, quien con cada movimiento provoca las carcajadas de grandes y chicos que asisten cada noche al Teatro.
Escoger a los mejores actores y a otros no tanto, es un poco difícil en esta puesta en escena, ya que cada uno destaca en un género u otro. Por mencionar, podemos decir que Tatiana Salamín, logra de nuevo mostrar su profesionalismo histriónico, pasando del drama a la comedia, llevando consigo a Stella Lauri, Imanol Guerra y Enrique Pareja.
Tampoco se puede obviar, aunque cortas, las actuaciones del reconocido Enrique Olivella, en su papel de Teseo (Duque de Atenas). No obstante, en una obra de teatro, por fuerza, unos tienen que sobresalir más que otros, por requerimientos del guión, por lo que algunos no tienen oportunidad de que su talento sea apreciado con justicia. Aún así, el resto del elenco que completa esta obra, entre ellos el niño Viren Sakhrani, en el papel de Príncipe Hindú y Enithzabel Castrellón, en el papel de Titania, logra mostrar la esencia de Shakespeare, en "Sueño de una noche de verano".