En algún momento de nuestras vidas, todos hemos sentido ansiedad.
Sin embargo, cuando esta se convierte en una sensación difusa e indeterminada de angustia o miedo que no guarda proporción con la posible amenaza que lo provoca, o surge el deseo de huir sin saber cuál es el verdadero peligro, requiere de especial atención.
La ansiedad tiene diversos orígenes: fisiológico, psicológico y genético.
Si tienes algunos de estos síntomas, puedes padecer de ansiedad: insomnio, sueño inquieto, despertar fácil, mareos, temblor del cuerpo, respiración acortada, incapacidad de mantenerse quieto en un sitio, tensión, irritabilidad, preocupación, desesperación, resequedad en la boca.
Ingerir avena hervida en agua antes de cada comida ayuda a reducir la ansiedad. Además, el famoso té de valeriana es de gran ayuda en estos casos.