Variedades

Sugerencias para que sea duradero y feliz


Esta vez quisiera hablarles sobre la relación matrimonial. Las parejas deben hacer del matrimonio un proceso continuo de aprendizaje. Hay que tener en cuenta que los principios básicos no cambian, sino las formas de aplicarlos a la acción, que son extremadamente variadas. Por eso, entonces, veamos algunos de estos principios.
Deben revisar continuamente sus métodos de tratar a sus hijos, porque es importante tener una sucesión de nuevas formas de relacionarse con ellos. No podemos siempre relacionarnos de la misma manera con ellos. Tiene que haber variedad y creatividad en esa relación.
El manejo de la vida sexual debe cambiar progresivamente, con el reconocimiento de que con el tiempo el deseo de la esposa puede incrementarse mientras que los impulsos del esposo pueden disminuir, o viceversa. Este es un aspecto importante de la relación, que con los años puede producir fricciones en la pareja. Busquen la asesoría necesaria para manejar estos cambios en los apetitos sexuales de ambos.
Es necesario conquistar nuevas amistades, en el transcurso del tiempo, sin que necesariamente se dejen las antiguas. Muchas veces las parejas caen en la rutina de las mismas amistades y esto les produce una apatía social que puede perturbar la relación matrimonial. Esto es válido también en el aspecto espiritual. Es deseable hacer cambios en los conceptos e ideas religiosas para proveer una experiencia espiritual más profunda y más satisfactoria. Algunas veces una de las parejas se refugia en este terreno, sin la complacencia y sin compartirlo con la otra. Cuando esto ocurre, es necesario buscar ayuda profesional para manejarlo.
El manejo de las finanzas o economía familiar debe revisarse continuamente. Es frecuente tener discusiones sobre el tema presupuestario del hogar, tanto en el caso en que ambos trabajen o sea uno sólo el que lo haga. Es importante llegar a un acuerdo en los ingresos, gastos y disponibilidad de cada uno, del presupuesto familiar. Cuando no existen esas reglas, siempre habrá lugar para resentimientos y peleas sobre el tema.
A medida que pasan los años, será necesario hacer cambios en las formas de recrearse. El incremento de la madurez emocional debe mantenerse como meta principal. Ambos deben crecer emocionalmente por separado para convertirse en dos pilares sólidos del matrimonio. No se trata de que los dos sean uno solo. Es que cada uno crezca fortalecido y puedan compartir y administrar la relación matrimonial efectivamente. Los cambios continuos en nuestra cultura influyen sobre el matrimonio y estos cambios son a veces antagónicos a la vida familiar y marital. No nos ceguemos ante ellos y tratemos de evaluarlos objetivamente y de adaptarnos efectivamente a ellos. El matrimonio no es una institución rígida; es un proceso cambiante de aprendizaje que requiere, para obtener ganancias, una interacción total de ambos asociados.
Otro principio importante es la comunicación familiar. Debemos mantener los canales de comunicación abiertos. La comunicación abierta produce intimidad en el matrimonio, elemento éste fundamental para una relación estable, permanente y segura. Es importante aceptar al cónyuge en forma incondicional. Aceptación significa respeto por las ideas, sentimientos y experiencias (comportamientos) de uno hacia el otro. Cada quien es responsable de su propia conducta. No es bueno hacerse responsable por la conducta del otro. La Responsabilidad es esencial para no crear dependencia y luego culpar al otro por lo sucedido. La comprensión significa apoyo hacia el cónyuge. Dos personas unidas por el matrimonio y en forma permanente necesitan sentirse apoyados mutuamente. Hay que comprender la ideas, sentimientos y experiencias (comportamientos) del cónyuge y de sus hijos. Esto les da sentimientos de seguridad. Sentirse comprendido es sentirse que la pareja entra dentro del marco de referencia interno de uno. Es sentir que la pareja de uno está allí, disponible. Uno debe ser genuino, auténtico, honesto y transparente en la relación. La genuinidad produce amor, confianza del uno hacia el otro, estabilidad, seguridad y felicidad. Uno no debe representar lo que no es. En todo momento, hay que transmitir esa honestidad a la pareja. En la relación matrimonial, no podemos ser posesivos. Esto quiere decir que debemos estar convencidos de que cada uno es una "persona" aparte y con sus derechos. Debemos permitir que nuestro cónyuge (y nuestros hijos) crezca individualmente. La individualidad enriquece el matrimonio, y no estar siempre diciéndole qué hacer.
Los celos es otro de los principios importantes a tomar en cuenta. Las parejas, a medida que pasan los años pueden experimentar sentimientos de celos. Los celos en cierto grado, son necesarios. Sirven de combustible para mantener la chispa del amor y la pasión. Cuando se exageran, entonces empiezan a ser un elemento destructivo de la relación. Y si esto sucede, es necesario que se busque la ayuda profesional adecuada para lograr soluciones y no dejar que deteriore el matrimonio.
Si estamos concientes de estos principios, podremos navegar sin turbulencias en nuestra relación matrimonial, para mantenernos felices.
Otro de los habitantes que prefirió no revelar su nombre dijo que se han comunicado con el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), quienes se limitaron a informar que hay que hacer algo urgente antes que se las viviendas se precipiten.
"Pero como en Panamá las autoridades siempre esperan que se susciten los accidentes para adoptar medidas, estamos pensando que hace falta poner un muerto para que nos solucionen el dilema que enfrentamos hoy", acotó.FotoDaniel EspinosaEl Panamá América


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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