Una espectacular Beyoncé con “look” de “dominatrix” (diseño negro de cuero ajustado de Rubin Singer), el cual dejó ver su increíble figura, apareció en el escenario del Superdome de Nueva Orleans en la esperada final del Super Bowl, ante su propia silueta agigantada, rodeada de fuego y una multitud.
Era la hora de resarcirse de la polémica actuación en “playback” que la esposa de Jay -Z protagonizó en la investidura del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Y vaya que así lo hizo.

Ni un instante paró de bailar y se rodeó de un centenar de bailarinas para interpretar temas como: “Crazy in love”, “Baby boy” o “Single ladies”.
Para sorpresa del público, llegaron sus queridas Kelly Rowland y Michelle Williams, exintegrantes de Destiny's Child con quienes cantó los éxitos "Bootylicious" e "Independent woman". Ni un solo fallo de escenografía, coreografía, entonación o coordinación con los efectos se le pudo reprochar.

Luego de su presentación, Beyoncé agradeció al público: "Gracias por este momento. Dios los bendiga a todos", dijo.
Como si fuera poco, su pareja, el rapero Jay-Z, la recibió con un fuerte abrazo en el “backstage” al bajar de escenario. Además, hubo fotografías del gran reencuentro de las tres componentes de Destiny's Child, divas que celebraron su reaparición por todo lo alto entre bambalinas.

La excéntrica cantante, de 31 años, fue la encargada de diseñar el espectacular escenario sobre el que actuó la noche del domingo 3 de febrero. El mismo estaba conformado por una plataforma con la forma de dos rostros de perfil sobre el centro del campo.
Espectáculo. Michael Jackson, Aerosmith, Britney Spears, Justin Timberlake, Paul McCartney, son algunos de los artistas que se han presentado

Beyoncé, la reina del Super Bowl
Es el mejor “show” de medio tiempo, por encima de The Black Eyed Peas y Madonna.
Beyoncé abrió y cerró cantando y bailando enérgicamente, mejor que la mayoría de las estrellas pop contemporáneas, la edición XLVII del Super Bowl.
Luciendo un cuerpo todavía mejor al que tenía antes de ser madre, la cantante se hizo dueña del escenario. La sorpresa fue mayor cuando sus compañeras del grupo Destiny's Child se unieron.
Según la prensa internacional, la esposa de Jay-Z demostró no solo que puede cantar, sino que también puede entretener en un escenario tan grande como el del Super Bowl.
Con el cabello ondulado, vestida en ‘leather’ negro, movimientos sensuales y un enérgico cuerpo de bailarines, dejó al público más que complacido.
En las redes solo se habló de quién lo ha hecho mejor, comparando el espectáculo de esta artista con la actuación, el año pasado, de la popular Madonna.
Y es que aún cuando ambas producciones estuvieron fuera de serie, la juventud es ventaja, y Beyoncé no pudo haberse mostrado más enérgica.
Cabe mencionar que la final del Super Bowl es considerada también la “gran noche de la televisión” en Estados Unidos, con altas cuotas de pantalla. El año pasado siguieron en directo el espectáculo deportivo más de 112 millones de estadounidenses.
Cabe señalar que en finales anteriores, actuaron los Black Eyed Peas, Bruce Springsteen, Prince, los Rolling Stones, Paul McCartney y U2.
Conoce las sorprendentes presentaciones de los últimos años.
En 2001 se presentaron: Ben Stiller, Adam Sandler, Chris Rock, Aerosmith, 'N Sync, Britney Spears, Mary J. Blige y Nelly.
En 2002 estuvo la banda irlandesa U2 obteniendo repercusión en los medios, ya que Bono, líder de la banda, homenajeó a las víctimas del atentado del 11 de septiembre durante la interpretación de 'Where the streets have no name'.
El exintegrante de los Beatle, Paul McCartney, se presentó en 2005 y, en 2006, The Rolling Stones.
Madonna se adueñó del escenario en 2012. La británica no tuvo mejor idea que hacer un gesto ofensivo con su dedo del medio.
Han pasado 20 años desde que Michael Jackson revolucionara el espectáculo del Super Bowl. Lo consiguió con una puesta en escena que quedó grabada en la memoria de medio mundo de personas y que marcó el cambio en esta clase de acontecimientos. Durante el descanso las marcas se pelean por contratos millonarios.