Un tribunal en Estados Unidos ordenó a la industria tabacalera en ese país pagar US$591 millones para financiar programas que alienten a los fumadores a dejar el hábito.
La corte del estado de Lousiana responsable del fallo encontró que varias empresas manufactureras de cigarrillos mintieron acerca de los peligros que representa fumar y que dirigieron su publicidad hacia los adolescentes.