Cada vez más páginas de Internet cobran a los usuarios por acceder a material que antes era gratuito, como la Enciclopedia Británica o las revistas Salon y Variety, ya que la publicidad no es suficiente para mantenerlas a flote. Se acabó lo que se daba: con el final del "boom" de Internet y el descenso de los ingresos por publicidad en la mayoría de las web, los internautas tendrán que ir acostumbrándose a rascarse los bolsillos y pagar las suscripciones en páginas de Internet que hasta hace poco tiempo eran gratis. Los analistas están de acuerdo en que el negocio más susceptible de convertirse en no gratuitos exitosamente es el de la pornografía y, en segundo lugar, el del entretenimiento.
En el caso del negocio de la música, por ejemplo, las previsiones de ventas son de 1,000 millones de dólares para los próximos cinco años. Por ejemplo RealNetworks, uno de los mayores servicios multimedia, tiene 300,000 suscriptores que pagan cerca de diez dólares al mes por acceder a sus servicios de audio ydeo. La mayoría de los internautas están de acuerdo con pagar pero, aseguran los analistas, igual que suceden el "mundo real", solamente están dispuestos a hacerlo si el servicio es realmente valioso e imposible de conseguir de otra manera.
"The Wall Street Journal", con cerca de 600,000 suscriptores -que pagan entre 29 y 59 dólares al mes, dependiendo de si también están suscritos al periódico "de papel" o no-, y "Consumer Reports" son dos ejemplos notables de páginas web que han cobrado desde el principio, y han tenido un relativo éxito. Ni el "New York Times" ni el "Washington Post", dos de los grandes del periodismo estadounidense, cobran por el acceso a sus páginas, y la consulta de los artículos publicados hasta una semana antes es gratuita.