Los negocios de tatuajes también se han beneficiado con la abdicación de la reina Beatriz, pues muchos de sus compatriotas se han realizado tatuajes con los rostros de Guillermo y Máxima.
Los mismos son elaborados con suma cautela, el resultado: el parecido de la pareja, lo que queda como recuerdo en el cuerpo del que se lo realice.
El color se utiliza poco, pues los prefieren en blanco y negro. Los reyes aparecen sonrientes.