TAXI es una comedia diferente. Pues, no inicia como empieza la mayoría de las obras de este género: con un ritmo lento, que va cambiando hasta alcanzar emotividad y luego mantenerse hasta el final. Ésta, por el contrario, arranca en lo alto, cuando las dos esposas llaman a la oficina de policía para reportar la desaparición de su esposo, quien es una misma persona.
Continúa la búsqueda de pistas que llevan a los dos inspectores a encontrar al esposo, que compartía con sus dos esposas, una joven y la otra con su misma edad. Pero a estos personajes se van sumando otros, quienes agregan su toque de humor a la trama. Un inspector viejísimo y uno joven, quienes demostrarán de qué parte está la agilidad para resolver un caso.
Los vecinos siempre tienen algo que aportar en los casos de desapariciones, aunque estos testimonios tienden a complicar aún más lo que ya "estaba enredado".
"Pocas obras tienen esa particularidad de que el público se meta en la historia, además que por la particularidad de contar con una sala íntima", señala Cedeño.
El taxista lo interpreta el mago Marko, y sus esposas son Rossana Uribe y Reina Medaglia, esta última regresa luego de varios años de ausencia al teatro. José Carranza es uno de los dos detectives.
Además, actúan tres jóvenes, Rogelio Bustamante, Erick De León y Edwin Ávila.
La obra transcurre en dos apartamentos paralelos. Cada uno está ambientado en Londres, donde se mueven los personajes, que usan ropas para frío, y los detectives los clásicos abrigos de gabardina.
"Nos fue algo difícil adaptar la sala para estos dos espacios, pero finalmente, lo logramos", comparte el director, quien dijo que para la primera función, de ayer jueves, los boletos se habían agotado días antes.
"Taxi", una comedia de "enredos"
La primera vez que se presentó en el teatro panameño fue en la d'e9cada del 90, bajo la dirección de Edwin Cedeño.