Taylor Swift compró una mansión en Watch Hill, Rhode Island (Nueva Inglaterra,
Estados Unidos), informó TMZ.
La
artista pagó la propiedad al contado, cuyo precio inicial ascendía a los $20
millones y por la que terminó pagando 'solo' $17 millones, una rebaja que
confirmaría su buena mano para los negocios inmobiliarios, ya que anteriormente
había vendido su casa de Hyannis Port, en Massachusetts, cercana a la
residencia de la abuela de su expareja Conor Kennedy, por $5.6 millones, esto
es,casi un millón más de lo que ella había pagado en su momento por la casa.
Tanto la artista de 23 años como sus padres se enamoraron de la vivienda después de que Taylor pasara el verano en la zona junto a Conor, hijo de Robert Kennedy Jr. y Mary Kennedy.