La estrella ha confesado que consiguieron convencerla para que no se hiciese un tatuaje en el brazo con su número favorito, el 13, después de que su familia dijese que no sería beneficioso para su imagen.
"Taylor tiene este tipo de conexión con el número 13 que se remonta a cuando era sólo una niña. Es su número de la suerte. Siempre que ha ganado un premio es porque se ha sentado en la butaca número trece, y este número siempre ha estado relacionado con sus buenos momentos", reveló una fuente a la web Absolute Now.