Son más antiguas que el café y sin embargo están más de moda que nunca. De todas las infusiones, el Té goza de especial popularidad. De hecho es la bebida más consumida en el mundo después del agua. Las infusiones reconfortan en invierno y refrescan en verano. Además son una manera saludable de ingerir líquidos.
Las principales ventajas de las infusiones son que pueden prepararse en casa, de forma pura y natural, sin gases añadidos.
Además, por su carácter aromático, sus hojas, flores o raíces pueden utilizarse para impregnar de olor y sabor numerosas comidas.
Para no correr riesgos, lo normal es adquirir estas plantas en herboristerías y supermercados y no de forma silvestre. Cada tipo de infusión tiene unas características propias.
El té está considerado como una bebida muy saludable porque contiene antioxidantes, vitaminas y minerales, entre los que destacan el sodio, el potasio, el manganeso y el selenio. Posee también una gran cantidad de teína, una sustancia a la que se le atribuyen propiedades estimulantes. Desde su descubrimiento en China en el año 2737 a.C., el consumo de té ha sido constante.