“Todas las enfermedades (patologías) están asociadas o condicionadas al medio ambiente, a los estilos de vida, a la genética y a las condiciones de trabajo. Como resultado de eso, Salud Ocupacional tiene que ver con todo”, informa el Dr. Jorge Luis Alvarado, del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA).
El experto en salud ocupacional alerta sobre la necesidad de velar porque el ambiente laboral sea de excelente calidad, para que se cumplan las normas de calidad y la Conferencia de Rio del 2000 donde se estableció que la materia prima más importante en cualquier industria (entiéndase toda empresa u organización de la índole que fuere) es el ser humano.
Según explica nuestro interlocutor, si el trabajo es estresante, hay mala organización, la distribución del trabajo no es adecuada, no es de sorprenderse que los/las trabajadores/as se enfermen.
¿Sabía usted, estimado/a lector/a, que es mayormente en las tardes que los pacientes asmáticos acuden a los cuartos de urgencias? Esto nos lo informa el Dr. Alvarado y explica que ello está asociado con las condiciones de trabajo, productos con que se desempeñan, tóxicos y solventes con que tienen que trabajar todo el día, por cuanto es en las tardes que su condición se agrava.
Por otra parte, sigue dándonos ejemplos de cómo se hace patente la falta de prevención ( negligencia, falta de recursos, ignorancia) de las organizaciones respecto a la importancia de garantizar centros de trabajos sanos y seguros.
Dice el Dr. Alvarado que “gran cantidad de personas se queja de dolores de cabeza y asumen que lo que tienen es migraña. Pero, al evaluar el ambiente de trabajo del paciente, resulta que tiene una silla inadecuada, las posturas que asume son forzadas y se recarga en las rodillas y el resultado es una tensión a nivel cervical, que le produce el dolor de cabeza”.
De igual manera, sigue diciendo que los zapatos también afectan. Sobre todo, si la persona tiene sobrepeso debe comprar calzados adecuados para que le ayuden y le amortiguen el peso y evitar lesiones en las articulaciones de las rodillas y la columna.
“El calzado es parte del equipo de protección personal que requiere una persona en su trabajo”, puntualiza la fuente.
Por ejemplo, “si una persona va a estar más de seis horas de pie necesita zapatos cómodos: con suela antideslizante y de poco peso, para que la persona se pueda desenvolver en forma adecuada. Lo ideal es que utilice una alfombra anti fatiga”.
La falta de dotación al personal de equipo de seguridad (construcciones, industrias), la temperatura inadecuada (calor o frío excesivo), la humedad o resequedad extremas, los materiales de construcción de los edificios donde la gente trabaja, los productos que pueden afectar su salud que manipulan sin protección adecuada en el desempeño de su labor, la falta de equipo adecuado, el ruido y otra series de factores se deben considerar a la hora de evaluar la calidad del centro laboral.
Alvarado llama la atención acerca de una situación preocupante a la que hay que darle la importancia que se merece (con insistencia los/las especialistas en salud mental se refieren a esta realidad).
Se trata del hecho de que: “El Siglo XXI, que recién estamos iniciando, se está caracterizando por patologías en las esferas emocionales, el estrés del trabajo (“burn out”) o el agotamiento intelectual y mental de los trabajadores”.
Esto se incrementa en forma progresiva y si las empresas no tienen una organización del trabajo adecuada sin duda que ello incide sustancialmente en la productividad y en la calidad del producto, concluyó el entrevistado.