La crisis económica sigue, y la realeza no se escapa de sus estragos. Los presupuestos de la Corte Real de Bélgica han caído a su paso, y ante semejante panorama se ha decidido reducir la porción del pastel presupuestario destinado a los miembros reales belgas. Un sueldo procedente del erario que, hasta ahora, alcanzaba los casi 14 millones de euros (18.4989 dólares), para mantener a todos los integrantes de la Familia Real que en total son 21.
Se cortará el salario por lo sano y sin contemplaciones, de tal forma que sólo recibirán manutención de los contribuyentes el Rey Alberto II, el Príncipe (heredero) Felipe y la Reina madre Fabiola, pero el resto de los miembros no.
El principal perjudicado de semejante tajo es el Príncipe Laurent, de 45 años, quien se encuentra desempleado y acostumbrado a los lujos, ahora ha dejado de percibir una paga de 350 mil euros (462.525 dólares) anuales de dinero público, así que desde ya tendrá que empezar a buscar trabajo.
La medida no servirá para salvar a la banca belga, pero no deja lugar a dudas de que todas las personas son iguales ante la crisis y que a todos les toca apretarse el cinturón, hasta a la realeza.