Las obras ganadoras de cada género literario: poesía, novela, cuento, ensayo y teatro, recibirá 15, 000 balboas, medalla de oro y pergamino de participación.
Un caballo para la paz, otro para la velocidad, otro que demuestra la energía, otro más abstracto; pero todos enmarcados dentro de una línea que la pintora coloca para crear una atmósfera cerrada, quizás haciendo referencia al hecho de que estos animales no gozan de una plena libertad.
Otro tema que llama la atención de Susi es el espacio y artículo que utilizan las personas para pensar y que, en muchas ocasiones, es una silla que se coloca en un espacio muy particular de la casa. En estos cuadros recrea situaciones diarias como una conversación entre miembros de una familia, donde no se pone atención a todo lo que la otra persona dice. "Esto sucede a diario", dice la pintora.
Un cuadro en particular tiene un caballo de vientre prominente, en color amarillo, que según Arias es el más parecido al que quiso traer a la ciudad en su infancia.
También hay unos muy pequeños que contrastan con el cuadro de mayor tamaño, que contiene cuatro caballos, donde los dos del medio están muy apegados a la anatomía real de estos animales. Sin embargo, los dos laterales se van deformando hasta integrarlos como parte del paisaje.
Susi Arias trabaja en California en proyectos de arte públicos y privados.
Los proyectos públicos son murales en bajo relieve y esculturas para parques, rotondas, puentes y oficinas.
La exposición estará en la galería Habitante hasta el 26 de junio.