¿Son peligrosos? Esta no es una pregunta que asociaríamos habitualmente a los osos de peluche. Pero hay una empresa británica que diseña y fabrica equipos que someten a esos ositos a durímas pruebas, incluso a su total destrucción, con el objetivo de comprobar si cumplen las normas de seguridad que deben cumplir todos los juguetes, pues los niños los pueden someter a pruebas por lo menos igual de duras.
Mecmesin Limited es la mayor empresa europea fabricante de máquinas que someten a los juguetes a diversas pruebas de fuerza y resistencia. Exporta el 70 por 100 de las máquinas que fabrica y tiene agentes en 40 países. Además del sector de los juguetes también fabrica máquinas para probar productos farmacéuticos, envases, componente de los aviones y automóviles, aparatos médicos, textiles, cremalleras y equipos de comunicaciones.
En la foto vemos a Chris Grant, coordinador de ventas y marketing de Mecmesin, preparando una máquina que simula la acción de las manos y mandíbulas de un niño sobre cualquier tipo de osos de peluche. Grant tiene en su mano un medidor portátil. En el banco e pruebas de la izquierda podemos ver otro medidor avanzado y en primer plano, algunos de los enganches que se utilizan para las pruebas.
La prueba consiste en comprobar si los ojos y la nariz de plástico de los osos se mantienen en su posición cuando los manejan los niños. Si no se mantuvieran, se corre el peligro de que el niño se los trague. En otra de las pruebas se aumenta la resistencia a la tracción del componente hasta 90 newtons durante cinco segundos y, tras mantener la fuerza durante otros 10 segundos, se examina el componente para comprobar si se ha soltado.
Pruebas similares se pueden aplicar a componentes más pequeños (50 newtons), a las costuras (70 newtons) o a los elementos protectores (60 newtons). Los componentes a los que se pueda someter a una prueba de caída deben soportar una presión de 110 newtons aplicada a través de una placa de 30 mm. Los componentes que se puedan sujetar entre el índice y el pulgar deben soportar una deformación de 0,34 newtons o 180" en sentido de las agujas del reloj y después una tensión similar en sentido contrario.
La seguridad de los juguetes en Europa está regulada por una directiva de la UE. La marca CE sobre estos juguetes indica que cumplen esa directiva, un requisito legal en todos los países de la UE y en el Reino Unido desde 1995. Las seis partes en las que se divide esta directiva prescriben el conjunto de pruebas que garanticen que los juguetes soportan los distintos esfuerzos de tracción y compresión.