La mujer de hoy tiene entre sus gastos "obligatorios", ya sea quincenales o mensuales, el teñido de cabello.
Melenas rubias, pelirrojas, negras, castañas y uno que otro color extravagante pueden verse a diario en mujeres y también hombres. Teñirse el cabello ocurre de manera universal, sin importar el estrato social.
Ahora bien, ¿es malo teñirse? ¿Es cierto de que los tintes causan cáncer? La dermatóloga Ariane A. Ábrego Broce, de la Clínica Dermoestética Dra. Carmen Amanda Pinzón, explicó que muchos estudios han intentado verificar el potencial cancerígeno de los productos utilizados para teñir los cabellos, principalmente en relación con el cáncer de vejiga y hematológico.
"Estos estudios no han podido confirmar tal relación, así que estos productos se consideran seguros, siempre que sean aprobados por las agencias de seguridad como FDA y farmacia y drogas", comentó la doctora y explicó también que la mayoría de las sustancias consideradas carcinogénicas en los tintes ya han sido retiradas.
Sin embargo, la experta advierte que -como cualquier otro producto- puede haber alguna persona que experimente una reacción alérgica, por lo que hay que tener algunas consideraciones antes de decidirse por "un cambio de look". "La alergia más común que causan los tintes es la dermatitis de contacto, por lo que recomiendo un test de contacto antes de la utilización de cualquier químico en su cabello".
Dependiendo de la agresividad del tinte, puede producir que el cabello se torne reseco o una caída.
La dermatóloga aseguró que el riesgo es mayor para los profesionales que realizan estos procedimientos si no utilizan las máscaras y guantes adecuados, pero en tintes no hay nada comprobado, lo que más se relacionan son los aliados por su contenido de formol.
Es conveniente no abusar de este tipo de productos y de ser posible utilizar tintes naturales no permanentes.
En Síntesis
Muchos médicos sugieren, como medida de protección, evitar el uso de tintes para el cabello durante el embarazo. “No recomiendo la utilización de ningún químico durante el embarazo o la lactancia porque no hay unanimidad en los estudios sobre la utilización de estos productos para el feto”, señala la dermatóloga Ariane A. Ábrego Broce.