El rostro es la carta de presentación de una persona, por eso es necesario mantenerlo saludable al igual que las otras partes del cuerpo. Pero no es lo mismo cuidar una piel reseca que una con exceso de grasa, ya que usted debe actuar en función de sus características.
Hay diferentes tipos de piel, entre ellas está la piel seca, para la cual es fundamental llevar una dieta rica en nutrientes y vitaminas, y beber al menos dos litros de agua al día. Evitar usar el jabón de tocador, el agua muy caliente y los cosméticos irritantes, y optar por leches limpiadoras.
Mientras, para la piel grasosa usted debe realizar una limpieza tanto al despertar como antes de acostarse, para eliminar el sebo. No siempre es necesario usar crema hidratante, menos aún en todo el rostro. Es importante exfoliar el rostro una vez por semana o bien usar un tónico exfoliante.