“(Piensa) Sí, cuando conocí a mi esposa (Livia Giuggioli), en Colombia. Nos conocimos en Cartagena, una ciudad tan hermosa como su gente. Yo estaba en las escalinatas de una iglesia muy antigua, en la plaza de la ciudad. Y cuando la vi llegar entre la gente, un rayo me partió el corazón”.
¿Tartamudeo al hablarle aquella vez? “Bueno, en verdad, no me moví para nada (riendo). Veía que se me acercaba y yo esperaba que no pasara al lado mío porque no iba a poder soportarlo. Apenas nos saludamos estrechando las manos y ella trató de hablarme en inglés, intentando hablar mi idioma. Hasta ella misma toma aquel día como la primera vez que empezamos a salir”.
“The King's Speech” ganó también como mejor película y mejor dirección. ¿Hasta qué nivel influyó la buena dirección, en su Óscar? “En muchas formas, el modo de trabajar fue propicio con la clase de tensión y ansiedad que yo necesitaba para mi papel”.